«Nunca se le ha pedido a Camps que diera un paso a un lado, nunca»
María Dolores de Cospedal durante la entrevista con ABC - ÁNGEL DE ANTONIO
María Dolores de Cospedal

«Nunca se le ha pedido a Camps que diera un paso a un lado, nunca»

«Si pierdo, tendré que hablar con Rajoy y decirle “¿qué quieres que haga?” Mi cargo lo tengo a disposición del líder todos los días»

CRISTINA DE LA HOZ, ANTONIO GONZÁLEZ
MADRID Actualizado:

El Comité Electoral Nacional del PP ratificó ayer por unanimidad la candidatura de María Dolores de Cospedal a la presidencia de Castilla-La Mancha. Es la primera vez que los populares están en disposición de ganar en una Comunidad donde los socialistas han gobernado ininterrumpidamente durante casi 30 años. Se trata, sin duda, de la prueba de fuego para la también «número dos» del PP, la misma que a lo largo de los casi tres años al frente de la secretaría general ha tenido que hacer frente a no pocos problemas internos.

—Han asegurado que no hay órdago ni ultimátum por parte del PP valenciano, pero no deja de existir la sensación de que ustedes se resisten a proclamar a Francisco Camps.

—No hay resistencia por parte de la dirección nacional. Hay una propuesta del PP de Valencia, que puedo confirmar absolutamente que sabíamos que se iba a realizar, y esa propuesta, junto con la de Melilla y la de Castilla-León serán llevadas al Comité Electoral Nacional a su debido tiempo. Tampoco es cierto que hay un órdago.

—¿Se le ha pedido a Camps en algún momento que dé un paso a un lado por el bien del partido?

—Nunca. No. Nunca se le ha pedido a Camps que diera un paso a un lado.

—Habida cuenta de que puede que el juez decida abrir juicio oral a finales de marzo, es decir, en plena precampaña, ¿hasta qué punto eso lastra a todo el partido?

—Lo primero que hay que mantener es la presunción de inocencia. Estamos hablando de que se le ha abierto un proceso acusado de un delito de cohecho impropio, que es la primera vez que existe como tal delito y que se personifica en alguien, la primera vez. Estamos hablando de unos trajes que Camps afirma que ha pagado con su dinero. Creo que existe la convicción general de que esto no es un comportamiento grave, de que no es sancionable desde el punto de vista delictivo. Y si, además, se compara con escándalos de uso de dinero público, como el pago de pensiones ilegales o la situación de Caja Castilla-La Mancha, no puede decirse que el discurso del PP frente a la corrupción se entorpezca por este asunto. Hay cuestiones en que la presunción de inocencia tiene que primar hasta el final porque si no nos estaríamos dejando llevar por los juicios de la prensa. Nos hemos comportado de esta manera como partido porque si no estaríamos siendo muy injustos.

—No pisa Valencia desde junio de 2008. ¿Irá en precampaña?

—Sí, seguramente iré.

—¿Tiene Génova algún reproche que hacerse sobre cómo administró el asunto de Asturias?

—Supongo que todo es susceptible de hacerse mejor, pero creo que actuamos con mucha ecuanimidad. Intentamos por todos los medios que fuera una cuestión pacífica, pusimos todo de nuestra parte, pero llega un momento en que no podía imperar una persona por encima de las siglas, de los estatutos y de la igualdad entre los compañeros de todo el partido, no sólo de Asturias. Cuando la situación se pone imposible, uno tiene que decidir en beneficio e interés del partido.

—¿Se ve el PP gobernando con el Foro Asturias?

—Los pactos se hacen en base a programas. Yo todavía no conozco las propuestas ni el programa de ese Foro.

—¿El éxito o el fracaso de Rajoy el 22 de mayo será el éxito o el fracaso de Cospedal en Castilla-La Mancha?

—Hay muchas Comunidades donde tenemos unas magníficas expectativas. También hay muchas capitales que podemos recuperar o gobernar por primera vez, aunque es verdad que tengo una responsabilidad muy importante y procuro estar a la altura de las circunstancias.

—¿Eso le da confianza o nerviosismo?

—Eso te llena de una responsabilidad mayor, aunque la responsabilidad la tengo igual. Pero sí, soy consciente de que eres un foco de atención mayor y eso siempre te hace estar más vigilante, más alerta, más cuidadosa.

—¿Dimitiría, pondría su cargo a disposición del partido, si el resultado le fuera desfavorable?

—Es que mi cargo lo tengo a disposición del líder del partido todos los días y él lo sabe. Tendré que hablar con Rajoy y decirle «¿qué quieres que haga?». Pues no lo sé. Es injusto, nunca hemos ganado y a mí se me exige ganar. Yo cruzaré ese puente cuando llegue porque es que, si no, no puedo con lo que tengo ahora.

—Y en caso de ganar ¿dejará de inmediato la secretaría general?

—Eso dependerá de lo que quiera mi partido y de lo que decida el futuro congreso de mi partido que también tendrá que decir Mariano Rajoy cuándo se hace o se deja de hacer.

—El congreso no tiene por qué ser este año.

—No, no tiene por qué.

—Han convertido a Rubalcaba en pieza de caza mayor, ¿tan convencidos están de que va a ser el candidato del PSOE y que no hay plan b?

—Ha sido Zapatero el que le ha puesto en el foco haciendo que sea el vicepresidente omnipresente, el que se ocupa de la economía, de la comunicación y de todo. Además, el PSOE considera al señor Rubalcaba su mejor opción. En todo caso no nos preocupa en exceso quién vaya a ser el jefe de la oposición a partir de 2012, eso contando con que Zapatero siempre nos puede sorprender.

—¿No descarta que Zapatero se vuelva a presentar?

—No, no lo descarto.

—¿Quieren convertir el «caso Faisán» en un nuevo «caso GAL»?

—No, nosotros no queremos convertir nada. Si el caso Faisán está siendo un vía crucis para Rubalcaba no es porque lo hayamos hecho nosotros, es porque lo es. Está acreditado que hubo chivatazo y que hay participación de Interior. Una decisión de este calibre no se toma por un comisario o por un policía, es porque detrás hay un mando político que la avala y si el mando es político la responsabilidad siempre es del ministro. También está acreditado que la Fiscalía quiso archivar el caso y que a Rubalcaba le incomoda hablar de este tema, tanto que lleva mucho tiempo rehuyendo las preguntas y ha pasado de dar dos ruedas de prensa semanales a salir por el garaje.

—El juez ha decidido que no declare el número dos de Interior, Antonio Camacho, por lo que no parece que el cerco se estreche en tono a él.

—El juez ha dicho literalmente que por ahora no es necesaria esa declaración, que no es lo mismo.

—¿Están más contentos con la actuación del Gobierno ante Sortu?

—Son una buena noticia los informes de las FSE. Lo que esperamos es que ante cualquier otro intento de sortear la ley, sean listas blancas, agrupaciones de electores o formar parte de las listas de otros partidos, esté el Ejecutivo muy alerta.

—¿Pero siguen albergando dudas sobre la intención del Gobierno?

—Hubo un momento en que las declaraciones del Gobierno y del PSOE fueron ambiguas como las de Marcelino Iglesias, Ramón Jáuregui o el PSE. Pedimos al Gobierno que se aclarara, se aclaró, pero la mejor fe es la que se puede comprobar. Hay que ir paso por paso y estaremos muy vigilantes.

—También desde el PP vasco se habló de «generosidad» y de «horizonte de esperanza».

—El PP del País Vasco ha estado completamente en línea con la dirección nacional. El primero que alertó de lo que podía pasar fue Antonio Basagoiti; el primero que ha estado en esta casa a la hora de marcar un discurso y de decir las cosas claras ha sido él.

—En cuanto al «EREgate» la Junta de Andalucía alega que ha sido ella quién ha destapado.

—Eso es mentira. El caso lo ha destapado el PP a través de las denuncias en relación con el tema de Mercasevilla. Una vez que se hizo pública la denuncia del PP, el PSOE salió al quite y se ha querido apuntar. Desde el 2005 Griñán y Chaves sabían que esto estaba pasando porque hay de entonces un informe explícito de la intervención delegada de la Junta de Andalucía alertando del caso, y la intervención delegada dependía del señor Griñán, que era el consejero de Economía. Griñán tenía la obligación de saberlo y de ponerlo en conocimiento del presidente de la Junta y, sin embargo, ambos consistieron que se siguiera haciendo.

—Desde el PP dicen que hay una campaña de descrédito personal contra Rajoy aunque ustedes tampoco ahorran en epítetos hacia Zapatero: frívolo, inútil...

—Cuando la oposición pregunta al presidente, vicepresidentes o ministros se lanzan insultos contra Rajoy con los estereotipos que está intentando fijar el PSOE. Una cosa es que se hagan chistes en un viñeta de un periódico y otra que incluso en el Parlamento se conteste con un insulto. Es verdad que el PP dice que tenemos un Gobierno que es incapaz pero luego argumenta por qué afirma eso y cuáles son nuestras propuestas.

—¿Le gustaría que esta vez fuera Gallardón en la lista de las generales?

—A quien le tiene que gustar es a Mariano Rajoy. Estoy convencida de que él decidirá lo mejor. Creo que lo importante es el proyecto y quién tiene que abanderarlo y a partir de ahí es Rajoy quien tiene que decidir quién le acompaña en las listas.