El consumidor vuelve a permitirse compras por impulso aunque mantiene sus hábitos de ahorro

Las tendencias de consumo que impuso la crisis empiezan a modificarse: el año pasado aumentó el gasto...

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Las tendencias de consumo que impuso la crisis empiezan a modificarse: el año pasado aumentó el gasto de las familias en la cesta de la compra. Detrás de esta tendencia está el aumento de la confianza de los consumidores, que por primera vez en los últimos años ya no compran atendiendo prioritariamente a los precios bajos, sino que se empieza a valorar también que la compra sea fácil y rápida y la calidad de los productos. Mantenemos lo que aprendimos durante los años de recesión: planificar la compra, comparar precios o elaborar una lista de lo necesario, pero ha aparecido lo que Gustavo Núñez, director general de Nielsen Iberia, llama el cliente bipolar. Es el que por un lado busca lo más barato y por otro empieza a ceder a la compra por impulso de algunos caprichos, especialmente de novedades y de productos relacionados con la salud. Dos de cada tres consumidores aseguran que conocen el precio de sus artículos habituales y detectan cuando cambian. El pasado año gastamos 71.000 millones en alimentación, cuidado del hogar y cuidado personal.-Redacción-