Homenaje del Congreso al «contubernio» que dio los primeros pasos de la transición española
Jesús Posada (i) conversa con Fernando Álvarez de Miranda (c) y con José Federico de Carvajal - efe

Homenaje del Congreso al «contubernio» que dio los primeros pasos de la transición española

Se celebran cincuenta años de la primera reunión de los opositores a Franco tras la Guerra Civil

efe
Madrid Actualizado:

El Congreso de los Diputados acogió un emotivo homenaje a los políticos españoles que en 1962 participaron en el llamado Contubernio de Múnich, considerado el punto de arranque de la transición hacia la democracia.

El Contubernio de Múnich fue una reunión organizada en esta ciudad alemana en el marco del Congreso del Movimiento Europeo que convocó a más de un centenar de representantes de organizaciones políticas de la oposición a Franco de dentro y fuera de España, razón por la que el régimen lo bautizó de forma despectiva.

Fue la primera ocasión en la que la oposición interna a la dictadura y los exiliados se reunieron después de la Guerra Civil para defender la reconciliación y el restablecimiento de la democracia y el pluralismo político.

De los 118 participantes en el cónclave de hace medio siglo, siguen vivos 16

En el acto celebrado en el Congreso, participaron el presidente del Congreso, Jesús Posada; el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, y el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. También han intervenido personajes que tuvieron un papel relevante en el Contubernio de Múnich, como los expresidentes del Congreso Fernando Álvarez de Miranda y del Senado José Federico de Carvajal.

Posada ha apelado al espíritu que presidió la reunión de 1972 para «vencer la tendencia a la crispación y al enfrentamiento estéril» que, a su entender, han caracterizado el clima social y político desde hace algunos años. García-Margallo opinó que el encuentro de la oposición franquista representó la «sutura de las dos Españas». «La lección de Múnich es que todo es posible». Rubalcaba destacó su «coraje» y «la fidelidad a sus ideas políticas», así como «el profundo respeto al adversario político».

De los 118 participantes en el cónclave de hace medio siglo, siguen vivos dieciséis.

José Federico de Carvajal aseguró que aquella reunión fue decisiva para la transición española porque en ella estuvieron casi todos los que después se encontraron en las Cortes Constituyentes, movidos por un mismo amor a la libertad y a la democracia.

Fernando Álvarez de Miranda evocó el lema de «los de Múnich a la horca» con que el régimen franquista reaccionó a aquella iniciativa, pero también recordó, muy emocionado, cómo Salvador de Madariaga manifestó que con aquel congreso, celebrado en 1962, había quedado clausurada la Guerra Civil española.