Comienza a llenarse el embalse con el que Zaragoza podrá beber agua del Pirineo

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YOLANDA AZNAR

ZARAGOZA. Hace diez años que comenzaron las obras del embalse de La Loteta. Corría el año 1999 cuando saltó la noticia: Zaragoza y 50 municipios de su entorno se abastecerían de agua de calidad embalsada en La Loteta y procedente del Pirineo aragonés. Una década después, el embalse es una realidad y ayer comenzaron las pruebas de llenado, que son el paso previo a la entrada en funcionamiento del embalse. Hasta que todo esté a pleno rendimiento, los zaragozanos beberán agua del Canal Imperial de Aragón, no del Pirineo. Y es que La Loteta está conectada al embalse de Yesa, cuyas obras de recrecimiento aún no se han ejecutado. La Loteta actuará como gran «depósito» intermedio, entre Yesa y Zaragoza. Por lo tanto, hasta que el recrecimiento de Yesa no haya terminado -y no tiene fecha-, La Loteta no se llenará con agua del Pirineo, sino del Canal Imperial.

Han sido muchos los problemas que han surgido durante la construcción de La Loteta. El principal, la presencia de una línea de alta tensión y de un gasoducto, que tuvieron que ser retirados. Ayer, el director de la obra, Raimundo Lafuente, explicó que en esta fase de puesta en carga «no se trata de llenar el embalse lo antes posible», sino de hacerlo de tal forma que se pueda «garantizar que el comportamiento de la presa es acorde a lo que estaba previsto».

Sus características

El embalse de La Loteta tiene un volumen útil de 96,73 hectómetros cúbicos y ha costado 62 millones de euros, aportados por el Gobierno central. Una vez pase la fase de explotación abastecerá de agua potable procedente del Pirineo a la ciudad de Zaragoza y su entorno. En total, más de 700.000 habitantes, más de la mitad de toda la población que tiene Aragón.

El embalse está ubicado en la provincia de Zaragoza, entre los municipios de Gallur, Boquiñeni, Luceni, Pedrola y Magallón, y desde que comenzaron las obras en el año 1999 se han sacado tres millones de metros cúbicos de tierra para hacer la cimentación de la presa, que conlleva la inundación de 1.000 hectáreas de terreno.

Por el momento, no se tiene fecha prevista para iniciar el abastecimiento a Zaragoza y su entorno con agua almacenada en La Loteta, pero Lafuente, jefe del área de Proyectos y Obras de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), apuntó que desde esta infraestructura se apoyarán las necesidades que pudiera haber en el territorio.

Ayer comenzó la fase de prueba de bombas, que se realizará en tres escalones que incluyen periodos de llenado y periodos de descanso, con ciertas variaciones si se realiza a través de bombeos desde el Canal o por gravedad desde la acequia de Sora. Se estima que dure en torno a diez meses.

El bombeo desde el Canal Imperial puede derivar hasta 13 metros cúbicos por segundo. Este sistema, que lo componen seis bombas de 1.400 kilowatios cada una, permitirá cuando sea necesario almacenar caudales de invierno del Canal, mejorando la calidad de los que ahora abastecen a Zaragoza en algunas épocas del año, principalmente el verano.

Por su parte, desde Yesa los caudales llegarán a través de la toma en la acequia de Sora, con un máximo de 11 metros cúbicos por segundo, aunque únicamente cuando haya excedentes hasta su recrecimiento.

Las obras para las conducciones del sistema de abastecimiento a Zaragoza han sido ejecutadas por la sociedad estatal Aguas de la Cuenca del Ebro (AcuaEbro), dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

La tubería principal, ya concluida, une la acequia de Sora, en el Pantano de Yesa con el embalse de La Loteta; y el embalse con los depósitos de Casablanca, en Zaragoza. En total se han construido 73 kilómetros de tubería, para que la capital aragonesa y su entorno dispongan de agua de calidad. La actuación ha supuesto una inversión del Gobierno de España de 129.000.000 de euros.