Ada Colau, a su llegada al pleno, con Collboni en un primer plano
Ada Colau, a su llegada al pleno, con Collboni en un primer plano - INÉS BAUCELLS

Colau no logra aprobar las cuentas ni aliándose con el independentismo

El «no» del PSC a los Presupuestos enciende un debate entre los exsocios de gobierno

ANNA CABEZA
BarcelonaActualizado:

La historia se repite. El gobierno en minoría de Ada Colau y su poca cintura para conseguir acuerdos llevan a la alcaldesa de Barcelona a tener que recurrir por segundo año consecutivo a una cuestión de confianza para tirar adelante el proyecto de Presupuestos para este 2018. Tras conocerse anteayer a última hora el inesperado «no» del PSC a apoyar las cuentas, el Pleno rechazó de manera rotunda los planes de Colau, que ahora debe activar su plan «B» para aprobar las cuentas. La sesión sirvió además para corroborar la tensa relación entre BComú y el PSC tras la ruptura de su pacto.

Las cuentas, de hecho, habrían tirado adelante con la abstención del PSC. A lo largo de la última semana, Colau pactó a la desesperada acuerdos con el PDECat y ERC -que preveía aparcar sus proyectos estrella de mandato y un acercamiento de los «comunes» al soberanismo en el Parlament- a cambio de facilitar la aprobación. Se creía que el PSC, hasta hace dos meses su socio de gobierno y que redactó el primer borrador de las cuentas, las apoyaría. No fue así.

Con el resultado de la votación sabido de antemano, el Pleno se convirtió en un intercambio de reproches entre unos y otros. El teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, atacó especialmente al PSC y reprochó a su líder, Jaume Collboni, una actitud «hipócrita» porque «en política no todo vale» y «no es creíble ni constructivo que en dos meses se pueda pasar de un voto a favor a otro contrario».

Collboni se defendió recordando que habían puesto como condición que no se subiera el precio del transporte público, «y lo han hecho por la puerta de atrás». El edil también lamentó que Pisarello intentara dar lecciones a otras formaciones recordándoles que su actitud no ayuda a la ciudad.

«Aliados humillados»

Por su parte, la líder de Ciudadanos en Barcelona, Carina Mejías, criticó la «arrogancia» del gobierno de Colau y consideró que ha «humillado a los aliados, se ha arrojado al independentismo» y que, al final, después de todo, la alcaldesa quedará «más sola que nunca y con un nuevo fracaso».

El presidente del PP en el Ayuntamiento, Alberto Fernández, destacó que el debate sobre los presupuestos se transformó en uno «de despechos y despachos». El edil denunció el «inaceptable cambio de cromos» de Colau con los grupos soberanistas y recriminó a la alcaldesa que una vez más haya «cedido ante el independentismo».

Ahora, el próximo viernes se celebrará un Pleno extraordinario para activar el procedimiento de la cuestión de confianza. Dado que la composición del Ayuntamiento hace prácticamente imposible que salga un candidato alternativo a la alcaldía de Colau, en el plazo de un mes las cuentas quedarán aprobadas.

A pesar de superar este nuevo bache, lo cierto es que la alcaldesa afronta la recta final de su mandato con más problemas que nunca. Incapaz de trazar acuerdos ni mayorías que le permitan activar sus grandes planes, la oposición no le perdona su acercamiento al independentismo y su cada vez más evidente inacción al frente de Barcelona.