Ada Colau, alcaldesa de Barcelona
Ada Colau, alcaldesa de Barcelona - EFE

Colau se acerca a ERC y PDECat

BeC vira hacia los partidos secesionistas a menos de cuarenta días de las elecciones autonómicas del 21-D

BarcelonaActualizado:

Pacto roto. El PSC será expulsado del gobierno del Ayuntamiento de Barcelona, después de que así lo decidieran ayer las bases de Barcelona en Comú (BeC), la formación de Ada Colau, la alcaldesa, en un referéndum. Colau gobernará en solitario, tal y como avanzó la semana pasada ABC, buscando acuerdos puntuales con las distintas formaciones municipales. Se abre así la puerta a pactos con ERC y con el PDECat, virando a BeC hacia los partidos secesionistas a menos de cuarenta días de las elecciones autonómicas del 21 de diciembre.

La dirección de BeC propuso a la militancia decidir si quería que siguiera vigente el pacto de gobierno barcelonés (firmado en mayo de 2016) o romper con el PSC, por el apoyo de este partido a la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Una decisión que desde el primer minuto fue criticada por los socialistas, que en Barcelona lidera Jaume Collboni, pues el pacto firmado se ciñe solo a los asuntos relacionados con la ciudad y no a la política autonómica ni a la nacional.

Sin embargo, de esta manera, Colau, pese a defender que no está de acuerdo ni con poner en marcha el 155 ni con la declaración unilateral de independencia (DUI) se vuelve a situar al lado de los que apuestan por la secesión al margen de la ley, como hizo al acudir a la manifestación del sábado en Barcelona.

División interna

Así lo entendió Miquel Iceta, primer secretario del PSC y candidato a la Generalitat, que reaccionó con dureza al conocer la decisión adoptada por la militancia de BeC, a donde acusó a Colau de buscar refugio: «Entre Barcelona y la independencia, ha escogido la independencia; entre la estabilidad y la inestabilidad, ha escogido inestabilidad; entre un gobierno de izquierdas y plegarse a las exigencias de Xavier Trias (PDECat) y Alfred Bosch (ERC), ha escogido lo segundo.

A partir de hoy, nosotros no podremos mirar de la misma manera a los comunes».

Una de las consecuencias de la consulta a las bases de BeC es que sus rivales visualizaron su división interna. Solo participó alrededor del 40% del censo (durante tres días), y el sí a romper el pacto ganó con el 54,18% (2.059 votos) de apoyo, frente al 45,68% (1.736 votos). Hubo cinco votos en blanco.

Gerardo Pisarello, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, señaló que se siente «muy orgulloso» de que Barcelona en Comú haya planteado esta consulta porque «gobernar escuchando es lo que se debe hacer ahora». Además, aseguró que a partir de ahora habrá «acuerdos de ciudad al margen de las políticas de bloques».