La presidenta de la Junta, Susana Díaz, compareció ayer en Sevilla para confirmar el adelanto de las elecciones - EP

Las claves del adelanto electoral en Andalucía

Con la sombra del juicio ERE sobrevolando al PSOE-A y después de que Ciudadanos rompiese el pacto con el que gobernaban, Susana Díaz anticipó ayer las autonómicas para el día 2 de diciembre

SevillaActualizado:

Con la sombra del juicio ERE sobrevolando al PSOE andalúz y después de que Ciudadanos, líderado por Juan Marín, rompiese el pacto con el que gobernaban, Susana Díaz decidió ayer mover ficha. La presidenta de la Junta de Andalucía firmó el adelanto de los comicios autonómicos para el día 2 de diciembre. Una decisión que supone anticipar cuatro meses las elecciones, que estaban previstas para marzo de 2019.

Elecciones separadas

El PSOE andaluz y Susana Díaz no querían coincidencia entre las andaluzas y las elecciones generales. Los socialistas andaluces defienden un «debate andaluz» en el que la comunidad autónoma sea la auténtica protagonista sin interferencias.

La influencia del Gobierno de Pedro Sánchez

La dirección socialista andaluza considera que el Gobierno de Pedro Sánchez supone un peligro para los intereses electorales del PSOE en Andalucía. Cada error o vacilación del Ejecutivo central pesa como una losa en el electorado andaluz que es el primero en enfrentarse a la valoración ciudadana del Gabinete de Sánchez en La Moncloa con todas sus dificultades.

El presupuesto de 2019 de la Junta

La salida de María Jesús Montero de la Consejería de Hacienda ha supuesto, de facto, el desmantelamiento de toda la cúpula de este departamento que es estratégico para Andalucía. Ramírez de Arellano ha heredado la urgencia de elaborar unas cuentas con poco personal para ello y, además, con la incertidumbre de no contar con apoyos suficientes en el Parlamento para poder aprobarlas.

La comisión de investigación de la Faffe

El Parlamento de Andalucía acaba de crear una comisión para investigar el gasto de dinero público de la Juntaen prostíbulos, un escándalo que desagrada sobremanera en la sede del PSOE porque consideran que tiene un impacto directo en sus votantes.

El principal argumento de Susana Díaz y su entorno es que ella no era responsable del partido ni del Gobierno andaluz cuando sucedieron los hechos pero la realidad es que saben que es un asunto muy feo. Con el adelanto, se disuelve la comisión de investigación de la Faffe. Preocupa, y mucho, la instrucción judicial del caso que está sacando a la luz un escándalo que puede tener un coste electoral.

Comparecencia de Susana Díaz en el Senado

En este escenario, el PP ha llamado a Susana Díaz a declarar en la comisión de investigación de financiación de los partidos políticos que hay en el Senado. Tiene que acudir el próximo 8 de noviembre, el día que hubiese empezado la campaña electoral de haber sido las elecciones el 25 de noviembre. Ahora, deja una semana entre el inicio de la campaña y su declaración ante esta comisión del Senado.

La situación en Cataluña

La situación política catalana también pesa en Andalucía. Por un lado, está dando alas a Ciudadanos, una formación que va creciendo por su papel en la crisis territorial. También desgasta al Gobierno de Pedro Sánchez que tiene que resolver la situación pero que no tiene una salida fácil, sino todo lo contrario.

La financiación autonómica

Susana Díaz ha hecho de la confrontación política con el Gobierno de Rajoy su principal arma ideológica. Por eso centró todos sus esfuerzos en plantear una propuesta consensuada desde Andalucía sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. La llegada a La Moncloa de Pedro Sánchez ha cambiado totalmente el escenario político y dejado a Susana Díaz compuesta y sin modelo de financiación.

La ruptura del pacto con Ciudadanos

Hay quien dice que no es más que una pose y que, en el fondo, el PSOE y Ciudadanos siguen manteniendo su alianza para este adelanto electoral. La realidad es que el Gobierno andaluz se ha quedado sin socio en el Parlamento para aprobar sus iniciativas legislativas y ahora tendría que gobernar con una Cámara en minoría -que, por cierto, es más holgada que la que tiene Pedro Sánchez en el Congreso-.