Vídeo: El PP asegura que «Sánchez es el responsable exclusivo del bloqueo político» - ATLAS

Cien días sin Gobierno y más de un año de parálisis: Presupuestos y pactos de Estado, en el aire

Sánchez y su Ejecutivo en funciones aprovechan el bloqueo para eludir el control parlamentario. La actividad en la Cámara Baja está con el freno de mano echado

MadridActualizado:

El bloqueo político no se reduce a los cien días sin Gobierno que se han cumplido esta semana. En realidad, la parálisis en España suma casi 500 días (436 días para ser exactos), el tiempo que ha pasado desde que Pedro Sánchez derrotó a Mariano Rajoy en la moción de censura. El líder socialista, aupado por la izquierda radical y los independentistas para echar a Rajoy de La Moncloa, no ha logrado desde entonces aprobar unos Presupuestos, las reformas se han frenado en seco, los pactos de Estado han decaído y la economía empieza a dar señales previas de agotamiento y alarma. La oposición denuncia que la imagen exterior se resiente, y las inversiones caen ante la falta de estabilidad y certidumbre.

Sánchez y su Gobierno en funciones están aprovechando este bloqueo, además, para eludir el control parlamentario. El PSOE, que en 2016 exigió al Ejecutivo de Rajoy que siguiera dando la cara en el Congreso a pesar de estar en funciones, ahora protege a su líder para que no acuda a debatir con los diputados. El Tribunal Constitucional avaló que un Gobierno en funciones puede ser controlado por el Parlamento, pero Sánchez no está por la labor. A primeros de este mes, la Diputación Permanente rechazó su comparecencia, así como la de los ministros en funciones Borrell y Grande-Marlaska. De las sesiones de control ya ni se habla desde hace meses, y menos en agosto.

La iniciativa legislativa del Congreso tiene el freno de mano echado, en un mes inhábil y a la espera de que se constituya un Gobierno con plenas capacidades. De hecho, las comisiones parlamentarias, la mayoría ya constituidas, están paralizadas. Otras, como la del Pacto de Toledo, ni siquiera están formadas. Esta Comisión buscó un pacto de Estado la pasada legislatura para garantizar el futuro de las pensiones, pero tras la moción de censura los trabajos naufragaron y en febrero, después de dos años de debate, no consiguió cerrar ningún acuerdo. Los populares han pedido su constitución urgente para empezar a trabajar el 1 de septiembre, algo que se presenta bastante complicado por falta de voluntad política y de acuerdo y con un país sin Gobierno.

La parálisis legislativa en la que cayó España tras la moción de censura afectó de forma directa a la ley más importante del año, la de los Presupuestos Generales del Estado. El Gobierno de Rajoy dejó hechas unas cuentas públicas para 2018 que Sánchez asumió y aprobó pese a sus feroces críticas en la oposición. Esos Presupuestos se prorrogaron en 2019, con un Ejecutivo socialista incapaz de cerrar un acuerdo suficiente con sus socios. Y ahora, con el Gobierno en funciones, la tramitación de unas cuentas nuevas para 2020 parece misión imposible. Los plazos van ya muy ajustados para aprobar unos Presupuestos, en el caso de que haya finalmente investidura en septiembre. Pero además nada garantiza que vaya a haber un acuerdo para aprobarlos. Por primera vez podría producirse una segunda prórroga, con riesgos evidentes ante una previsible situación económica en 2020 que no es la misma que la de 2018.

«Esto no había pasando nunca. Es algo insólito. Si nos quedamos de nuevo sin Presupuestos, estarían todas las partidas sin actualizar, habría programas que caducarían, porque muchos son para dos años. No se prorrogarían la subida de pensiones, los salarios, no habría equiparación salarial. Y no se generaría la confianza que necesitan todos los sectores productivos», denuncia Jaime de Olano, vicesecretario del PP.

La falta de Presupuestos afecta de forma directa a las Comunidades Autónomas, cuyas cuentas dependen de los límites que se marquen y se aprueben. Es una parálisis que afecta en cascada al resto de las administraciones. La oposición denuncia que el Gobierno tiene retenidos 7.000 millones de euros a las Comunidades, que hasta ahora no ha querido transferir. El bloqueo supone un tapón adicional para el gasto autonómico, en su mayor parte social, que frena los programas regionales.

El bloqueo y la parálisis legislativa han dejado a España sin reformas, justo cuando la economía se ralentiza y da síntomas de cansancio, con un crecimiento del 0,5 por ciento en el segundo trimestre del año.

Anuncio del diésel

«Desde la moción de censura no ha habido política económica en España, más allá de algunos anuncios que han ido en contra de ciertos sectores, como ocurrió con el automovilístico. El anuncio del Gobierno sobre el diésel fue seguido de seis meses seguidos de caídas en las ventas de automóviles», subraya Jaime de Olano.

Precisamente, Sánchez utiliza esta parálisis como argumento para presionar al resto de los grupos ante una nueva investidura. Según ha advertido, con un Gobierno en funciones «no es legalmente posible plantear ninguna fórmula de compensación» a las comunidades. De ahí a responsabilizar a todos los demás del bloqueo por no apoyarle en su investidura solo hay medio paso.