Josu Ternera durante el traslado a la prisión de Bonneville - Reuters

El cerco a un colaborador y su cáncer, claves para detener a Josu Ternera

El exjefe de ETA fue detenido en un parking de un hospital de los Alpes franceses

Cae en la operación «Infancia robada» de la Guardia Civil tras permanecer 17 años huido de la Justicia

MadridActualizado:

El seguimiento a un colaborador de José Antonio Urruticoetxea, alias Josu Ternera y de su «cuestión sanitaria», -el tratamiento que recibe por un supuesto cáncer-, hicieron posible ayer la detención en Francia tras 17 años de fuga del terrorista más buscado de ETA: el que fuera su jefe político de 1977 a 1992, negociador con los gobiernos socialistas en Argel (1989), Suiza (2005) y Oslo (2006) e inductor, entre otros, de la masacre contra la casa cuartel de Zaragoza en 1987, el segundo atentado más brutal de la historia de la banda.

La operación conjunta, bautizada «Infancia robada» en honor a los seis menores asesinados en ese atentado, ha sido desarrollada por la Guardia Civil y el servicio galo de Inteligencia Interior (DGSI) y se ejecutó de madrugada en un espacio público, el parking del hospital donde el terrorista tenía una cita médica relacionada con su enfermedad en la pequeña localidad de Sallanches. No había certeza de si iba a acudir. Ternera no se comunicaba de forma directa con su familia, pero un comentario indirecto unido a otro hecho a personas de su entorno dio la pista. Se evitó capturarle en el domicilio donde le alojaba un amigo -ya interrogado y puesto en libertad- cerca de la vecina Saint Gervais Les Bains, una encrucijada a 46 kilómetros de la frontera con Suiza y 46 de la italiana. Y es que, debido a presuntos chivatazos o delaciones, en dos ocasiones anteriores, 2011 y 2013, el pistolero ya había logrado escapar de dos cercos similares.

De ahí que esta vez «se extremara el sigilo» antes de la detención y se hayan aplicado criterios de oportunidad «estrictamente operativos», según subrayaron fuentes del Ministerio del Interior, que rechazaron las versiones que apuntan a que el arresto de Ternera se haya decidido en función de la campaña electoral, el fallecimiento hace una semana de Alfredo Pérez Rubalcaba o el reciente fin de la dependencia de Pedro Sánchez con respecto a los diputados de Bildu, que en abril fueron determinantes a la hora de aprobar decretos clave impulsados por el gobierno del PSOE y hoy son intrascendentes incluso para la investidura.

«La Guardia Civil no lo habría consentido nunca. Ternera era un objetivo prioritario y lo han detenido cuando han podido y han sabido que lo podían hacer con toda seguridad de éxito», indicaron las mismas fuentes que, no obstante, rehusaron especificar cuánto tiempo hace que la Benemérita conoce del paradero del pistolero de ETA en el enclave alpino, muy popular entre los fans de los deportes de invierno. «Digamos que llevan un tiempo con esta operación y que no ha sido en absoluto fortuita» zanjaron.

Primeras imágenes de Josu Ternera tras ser detenido en Francia - ATLAS

Orden de detención francesa

Si bien el Ministerio del Interior español fue el encargado ayer de anunciar la noticia, fuentes judiciales francesas subrayaron de forma prácticamente inmediata que el arresto se había producido en virtud de una orden de detención vinculada a la condena en rebeldía de 8 años de cárcel a la que el Tribunal Correccional de París sentenció en 2017 a Josu Ternera por integración en el aparato logístico de ETA. No en función de las cuatro requisitorias que tiene abiertas y en vigor de parte de cuatro juzgados españoles.

Medios galos atribuyeron la investigación de este caso «a la Fiscalía antiterrorista de París en estrecha relación con la justicia de Alta Saboya», región donde se registró la detención, mientras en nuestro país, el Ministerio Público de la Audiencia Nacional pedía tiempo por la mañana para poder reunir y especificar cuántas causas tiene el pistolero pendientes.

En principio, su destino será una prisión francesa, donde ayer fue enviado por el juez de Boneville que le tomó declaración después de que Ternera fuera examinado por un médico en el hospital a petición propia. Se cree que podría alegar contra ese encarcelamiento al que se le condenó en ausencia para así intentar ser procesado de nuevo. No obstante, según explicó en Madrid el titular del Interior, Fernando Grande Marlaska, España tramitará «simultáneamente» las órdenes europeas de detención (OED) pendientes a la espera de una «entrega temporal» del exdirigente de ETA para que sea juzgado aquí, tras lo cual sería devuelto a Francia para que completara su pena.

Tal como recordó la abogada de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Carmen Ladrón de Guevara, ese mismo mecanismo ya se utilizó con destacados pistoleros como Mikel Garikoitz, alias «Txeroki», o Francisco Javier García Gaztelu, «Txapote». Se trata, añadió, de una fórmula de colaboración entre jueces -no entre actores políticos- «bastante automática», de modo que el traslado podría ser ágil, incluso una cuestión de «semanas».