Vídeo: La portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, afrima que «los 6.000 trabajadores de la bahía de Cádiz pueden estar seguros de que este Gobierno está con ellos» - EP

El Gobierno dice ahora que mantendrá «los compromisos adquiridos» con Arabia Saudí

La ministra portavoz niega que haya una crisis diplomática e intenta tranquilizar a los trabajadores de Navantia

MadridActualizado:

La ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, comenzó su comparecencia rutinaria posterior al Consejo de Ministros de cada viernes con un repaso de las medidas más destacadas que ha tomado el Ejecutivo de Pedro Sánchez en sus tres primeros meses. Celáa sacó pecho por, a su juicio, haber «reactivado» la política española que, según sus palabras, se encontraba -hasta que derrocaron a Rajoy- «aletargada e inmersa en situaciones de conflicto». A la vez, en Cádiz, los trabajadores de los astilleros de Navantia levantaban barricadas y cortaban carreteras porque les había llegado la noticia de que España iba a perder un contrato de 1.800 millones de euros para venderle corbetas de guerra a Arabia Saudí después del anuncio del Ejecutivo de suspender la venta, igualmente al Reino saudí, de 400 bombas de precisión.

«No creo que exista una crisis diplomática con Arabia Saudí», respondió la ministra portavoz a preguntas de ABC, para acto seguido reconocer que lo que sí hay son diferencias con el interlocutor saudí: «Puede haber un intercambio de opinión y también puede haber alguna discrepancia». Celaá también aprovechó la ocasión para intentar tranquilizar a los 6.000 trabajadores de los astilleros gaditanos de Navantia, a los que mostró su apoyo y la predisposición del Ejecutivo para que no se pierda ningún contrato. «Los trabajadores de la Bahía de Cádiz pueden estar seguros de que este Gobierno está con ellos», recalcó Celaá.

Menos clara se mostró la portavoz del Ejecutivo a la hora de determinar si se continuará con la suspensión de la venta de esas 400 bombas de precisión también a Arabia Saudí. «Creemos que se podrá conseguir llegar a una resolución del tema satisfactoria con todas las partes», adelantó Celáa, quien también indicó que en las próximas fechas se reunirá una comisión interministerial que será la encargada de resolver este asunto.

Puerta abierta

Al respecto, fuentes del Gobierno dejaron entreabierta la posibilidad de una marchá atrás en la decisión del Ejecutivo de paralizar la venta de los proyectiles. Primero habrá que escuchar las conclusión de esta comisión interministerial que, si lo considerara oportuno, se podría revertir -ya que no hay ninguna determinación por escrito al respecto- el anuncio y volver a poner en marcha la compraventa.

Si finalmente se produjera este escenario hipotético, Sánchez culminaría un nuevo giro en sus políticas: pasaría de negar la venta de arsenal bélico a Arabia Saudí a, después y con el fin de salvaguardar el millonario contrato de las corbetas, a dar marcha atrás y ceder ante las presiones del Reino saudí.

«El Gobierno tiene la firme determinación de mantener las buenas relaciones con Arabia Saudí», manifestó Celaá, quien confirmó que el Ejecutivo trabaja ahora mismo para «mantener» el contrato de las corbetas. «Nos mantenemos firmes en las relaciones de colaboración con Arabia Saudí y, obviamente, con los compromisos adquiridos por las partes», culminó Celaá.

Visita del rival

Más allá de estas negociaciones, y por si a este conflicto le faltaba algún ingrediente, el próximo jueves tendrá lugar una visita oficial a España, según confirmaron fuentes diplomática a ABC, de Mohamed bin Adulrahman al Thani, vicepresidente y ministro de Exteriores de Catar, país con el que Arabia Saudí rompió relaciones.