Juan Manuel Moreno y Pablo Casado, en un encuentro informativo en Jaén el viernes
Juan Manuel Moreno y Pablo Casado, en un encuentro informativo en Jaén el viernes - EFE

Casado pone a toda la dirección del PP a hacer campaña electoral en Andalucía

Los populares descartan un posible salto de Ciudadanos en las urnas el próximo 2 de diciembre

MadridActualizado:

El adiós por fases de Cospedal ha sido como un terremoto dentro del PP en la última semana, y ha removido viejos fantasmas del pasado. Pablo Casado quiere que todo el partido se concentre ahora en las elecciones andaluzas, las primeras a las que se enfrenta como líder del PP, y ha puesto a toda la dirección nacional a hacer campaña a lo largo y ancho de la región.

Los populares afrontan la campaña con una convicción: no habrá el temido «sorpasso» de Ciudadanos. Los estrategas de Génova parten de la idea, basada en sus encuestas, de que su principal adversario es el PSOE. Eso sí, de momento no les salen las cuentas con la suma del PP y Ciudadanos, «pero por poco».

Casado abrirá la campaña del PP en Málaga, el jueves por la noche, junto al candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno. El presidente de los populares tiene previsto participar en actos públicos en diez de los quince días que dura la campaña, e intervendrá en mítines en las ocho capitales de provincia. El cierre, previsiblemente, será en Sevilla, junto al candidato, con el que va a coincidir en los actos más importantes del PP hasta las elecciones autonómicas, que se celebrarán el 2 de diciembre.

El papel de Tejerina

Casado y Moreno tendrán sus propias caravanas electorales, pero no serán las únicas en el PP. El secretario general del partido,Teodoro García Egea, ha preparado su propia agenda preelectoral, al margen de la de Casado y Moreno. Pero, además, el líder del PP ha ordenado a todos los vicesecretarios de la dirección nacional que cojan la mochila y se echen a la calle. En concreto, los seis vicesecretarios harán campaña más en el interior de las provincias, con actos sectoriales más locales. También participará la portavoz en el Congreso, Dolors Montserrat. Todas las caravanas del PP se cruzarán a lo largo de la campaña.

En el plan de trabajo que ha elaborado Génova hay actos previstos para Isabel García Tejerina, vicesecretaria de Sectorial, como el resto de sus compañeros. Tejerina protagonizó el arranque de la precampaña con unas declaraciones sobre el nivel educativo de los niños andaluces que, a pesar de estar basadas en datos auténticos, fueron motivo de polémica en Andalucía e irritó a sus compañeros de partido en la región. Tejerina, próxima a Cospedal, intentó matizar entonces sus palabras, que fueron criticadas por el candidato de su partido, Juan Manuel Moreno, afín a Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias del pasado verano. «Esperemos que a Tejerina no se le ocurra venir por Andalucía hasta las elecciones», llegó a decir una diputada andaluza del PP la semana pasada. De momento, la exministra participará este martes en Sevilla en un acto con el sector agrario.

El presidente de los populares no está dispuesto a que surja ni una fisura dentro del partido, y no solo no quiere dejar a nadie fuera de la campaña, sino que quiere la presencia activa de todos los miembros de la dirección nacional. Respecto a una posible participación de Aznar en mítines, en línea con el protagonismo recuperado en los últimos tiempos, fuentes próximas a Casado han dejado claro que «no» está prevista.

Libre de lastres

Casado se está volcando en Andalucía desde hace semanas, en concreto desde que Susana Díaz anunció el adelanto electoral el pasado 8 de octubre. A partir de ese momento, Casado pidió a los suyos que centraran todos sus esfuerzos en estas elecciones, y optó por aplazar la designación de candidatos a los elecciones autonómicas y municipales de mayo, para no distraer al partido. Además, movió la Convención Nacional del PP hasta los días 18, 19 y 20 de enero, al coincidir con las elecciones. Esa Convención debe significar el «rearme ideológico» del partido, con una puesta al día de su programa electoral marco.

Casado llega a la campaña andaluza sin dos lastres importantes: el caso de su máster, que el Supremo decidió archivar a finales de septiembre al no ver indicios de delito, y la delicada situación de Cospedal tras hacerse públicos los audios de sus reuniones con el excomisario Villarejo. El líder del PP se ve ahora con las manos totalmente libres para hacer oposición al PSOE, que se ha quedado sin la principal munición contra él.