Pablo Casado, el jueves en Albacete - EFE / Vídeo: Casado arremete contra Cospedal y Soraya y denunica presiones a los militantes

Casado pasa al ataque directo contra Cospedal y Santamaría

La campaña interna del PP se recrudece entre acusaciones y reproches de los candidatos

MadridActualizado:

Se acabaron las bromas y el tono cordial entre los candidatos del PP. La campaña interna de los populares ha entrado en la última semana, antes de que los afiliados voten el 5 de julio a su presidente nacional, y los mensajes de los aspirantes se van endureciendo, entre reproches, acusaciones y denuncias de juego sucio. Ayer fue Pablo Casado quien pasó al ataque frontal contra sus principales adversarias, a las que hizo responsables de los errores del PP en los últimos años.

La guerra interna se ha desatado. Casado se mostró claramente molesto con sus rivales, denunció «zancadillas» a su candidatura y aseguró que él fue quien dio la cara en los momentos duros del PP, y no Cospedal o Santamaría. Así pasó al ataque, en declaraciones a Telecinco: «Me hace mucha gracia que aquellas que llevan diez años o en el Gobierno o en el partido, 2004 en el caso de Soraya y también de María Dolores, ahora digan que los que hemos llegado hace dos años, y además hemos llegado a partirnos la cara, a bajar a las ruedas de prensa las noches que perdíamos elecciones para que ellas bajaran cuando las ganábamos, o los que íbamos a los platós cuando había casos de corrupción de personas que no conocíamos cuando ellas estaban los viernes legislando, ahora resulta que voy a tener yo la culpa de lo que hemos hecho en Cataluña o lo que hemos hecho sin derogar la ley del aborto o con la paralización de la reforma educativa. Yo he sido coherente, como portavoz he sido leal, nunca he dicho lo que no pienso, pero he dejado de decir cosas que pensaba».

Del 155 a Bolinaga

Ese momento para que Casado diga las cosas que piensa ha llegado en esta campaña del PP: «Si nuestro electorado nos ha dado la espalda es porque no hemos bajado impuestos, porque no hemos dicho con claridad que defendemos la familia y la vida, porque no hemos dicho con claridad que no se pueden hacer operaciones diálogo con los que quieren romper España o porque no hemos dicho con claridad que hay que reivindicar la memoria de las víctimas del terrorismo y no nos parece bien excarcelar a Bolinaga».

El día anterior, Santamaría había apuntado a Cospedal y Casado como responsables de la baja inscripción de afiliados para las primarias, por haber formado parte de la dirección del partido en los últimos años, lo que provocó la airada respuesta de ambos. Ayer, Casado subrayó que él es «el candidato que el aparato no quiere que gane».

La denuncia de Casado fue más allá, al asegurar que otros candidatos están «ejerciendo presiones» a los dirigentes territoriales para que dirijan el voto a un determinado aspirante.

Después de reunirse con Nuevas Generaciones, como el resto de candidatos, Cospedal se mostró sorprendida por las acusaciones de Casado, y aseguró que no quería entrar en reproches. «Mi candidatura es la que pone por delante los intereses generales del PP», defendió.

Los «únicos» adversarios

La exvicepresidenta Sáenz de Santamaría respondió así a las denuncias lanzadas por Casado. «No tengo adversarios entre los compañeros del partido. Mis adversarios son Pedro Sánchez, los independentistas que gobiernan con él y los populistas de Pablo Iglesias», se limitó a decir, en uno de los argumentos básicos de su campaña. Respecto a las acusaciones sobre las presiones ejercidas a dirigentes territoriales, solo quiso «agradecer» la atención que recibe del partido en toda España:«Estoy viajando por toda España, solo tengo palabras de agradecimiento para compañeros, presidentes locales, provinciales y autonómicos, que hacen un esfuerzo enorme para atendernos a todos».

Otro aspirante a liderar el PP, el exministro José Manuel García Margallo, dirigió su mayor ataque a Santamaría: «¿Son las personas que han estado apadrinando las políticas que nos han llevado a una moción de censura y con ello a un congreso extraordinario, los más capaces o los más idóneos para reformar de raíz el partido y nuestro proyecto nacional, o no?, esta es la gran pregunta».