Pablo Casado y Juan Manuel Moreno, el sábado en Granada
Pablo Casado y Juan Manuel Moreno, el sábado en Granada - EFE

Casado marca distancias con el PP de Rajoy en puntos estratégicos clave

El líder de los populares actualiza el programa y cambia la relación con Ciudadanos

MadridActualizado:

Pablo Casado y Albert Rivera exhibieron su buena relación y sintonía en la entrega de los Premios Princesa de Asturias, en el Teatro Campoamor de Oviedo. El PP y Ciudadanos se necesitan, sobre todo se necesitarán en el futuro, y sus presidentes han dejado atrás una etapa llena de recelos y zancadillas. Es cierto que Rajoy no se cansaba de repetir que Ciudadanos era su «socio preferente», pero era una relación matemática, forzada por la necesidad: se trataba de sumar en un momento dado, y punto. A la hora de la verdad, el PP de Rajoy competía con Ciudadanos, al que veía como su rival más directo, y el partido naranja fue quien abrió la puerta a la moción de censura, que luego ganaría Sánchez.

Pero los tiempos han cambiado. Casado subraya ahora que su principal adversario político es el PSOE, y no Ciudadanos. El líder del PP no quiere ni busca ningún choque con Rivera, y pretende llegar a un acuerdo con él para que cada partido defienda su «espacio», y pueda optimizar así los votos. El PP asume que solo si se complementan ambos el centro derecha podrá recuperar el poder.

La mejoría de la relación con Ciudadanos es uno de los cambios más significativos en el PP que lidera Casado desde finales de julio. Pero en estos meses ha marcado distancias respecto al proyecto de Rajoy en muchos otros puntos. El PP ha recuperado a uno de sus iconos políticos, José María Aznar, con toda la carga simbólica e ideológica que eso supone. Este próximo martes, Casado presentará el nuevo libro de Aznar en Madrid, un gesto que refleja la reconciliación en el PP tras años de desencuentro.

Reconstruir el centro derecha

Cuando, antes del verano, Aznar lanzó uno de sus dardos habituales al PP y aseguró que era imprescindible reconstruir el centro derecha, Rajoy negó rápidamente esa posibilidad:«El centro derecha es el PP». Fernando Martínez-Maillo comentó entonces que «hace mucho tiempo» que su partido no entendía a Aznar. Solo unos meses después, el nuevo líder del PP asumía la tesis de Aznar y defendía la necesidad de reconstruir la unidad del centro derecha.

En la respuesta ante el desafío independentista catalán también hay matices nuevos dentro del PP. Y no solo porque ahora se exige un 155 de forma mucho más rotunda, y más contundente, que en la etapa de Rajoy. Casado lo quiere más duradero y más amplio y efectivo, con la televisión pública incluida, y además estaría dispuesto a aprobarlo solo con los votos del PP. Pero el líder de los populares también rechaza todo diálogo con los independentistas. El PP de Casado no defiende «operaciones diálogo» con quienes quieren romper España, y advierte, además, que ya no hay más margen para ampliar el autogobierno. Se ha llegado al límite.

Pactos tras las elecciones

Esta semana, el PP marcó un punto de inflexión en una propuesta clave de su programa. Rajoy siempre defendió que debía gobernar la lista más votada, pero se negó a aprobar en solitario la reforma, aun teniendo mayoría absoluta. Ahora, Casado ha querido aparcar esa idea tras comprobar que la mayoría del Congreso la rechaza. El PP buscará pactos para gobernar y conseguir alcaldías, aunque no gane las elecciones.

Esta misma semana, el PP ha dado otro giro al entrar de lleno en el debate sobre la eutanasia. Lo hizo, primero, para presentar una enmienda a la totalidad a la Proposición de ley Orgánica defendida por el PSOE. Y, segundo, para anunciar como alternativa una iniciativa centrada en cuidados paliativos. Los populares quieren marcar su posición en los asuntos sociales que están en la calle, sin rehuir debates.

En estos últimos días el PP ha celebrado un Comité Ejecutivo Nacional, con el compromiso de convocarlo una vez al mes, para que el partido no pierda el pulso. Ha actualizado su Código Ético, para endurecerlo con nuevas medidas de prohibición y de control y ha puesto fecha oficial a su Convención Nacional:será los días 18, 19 y 20 de enero. Durante ese fin de semana, el PP buscará un «rearme ideológico» para presentar un programa sin complejos de centro derecha ante las siguientes elecciones.

Distintos pasos del PP:

1 Ciudadanos

La nula sintonía entre Rajoy y Rivera quedó en el pasado. El PP de Casado advierte de que su principal adversario es el PSOE.

2 Aznar

El expresidente ha recuperado protagonismo dentro del PP. El martes, Casado presentará su libro. La reconciliación de los populares es un hecho.

3 Centro derecha

Rajoy negó que hubiera que reconstruir el centro derecha, como pedía Aznar. Casado ve necesario recuperar la unidad perdida de ese centro derecha.

4 155 más amplio

El líder del PP defiende un 155 más duradero y más amplio que el aprobado en la etapa de Rajoy. Exige su aplicación desde ya, con TV3 incluida y de forma más contundente para desactivar de una vez el desafío de los independentistas.

5 Operación diálogo

Casado cree que no hay nada que dialogar con los golpistas. Rechaza las «operaciones diálogo» y advierte de que ya no hay margen para más autogobierno.

6 Listas más votadas

El PP opta por el realismo y deja bien aparcada su iniciativa sobre las listas más votadas.

7 Memoria histórica

Frente a la ley de Memoria Histórica, Casado pide su derogación y una ley de Concordia.

8 Eutanasia

El PP entra en el debate sobre la eutanasia y avanza una ley de cuidados paliativos.

9 Código Ético

El PP ha aprobado su nuevo Código Ético, que actualiza y endurece el anterior con más prohibiciones y controles.