Vídeo: Aguirre: «Pablo Casado ha sido una bendición para frenar la sangría del PP»

Casado desplaza a la vieja guardia para exhibir la regeneración del PP

El líder del partido apuesta por «golpes de efecto» electorales para mostrar renovación

Madrid Actualizado: Guardar
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Pablo Casado se impuso en el congreso nacional del PP, el pasado mes de julio, con la bandera de la regeneración del partido y con un mensaje muy clarito que llegó directo a los militantes y a la mayoría de compromisarios: los mismos que dejaron al PP en la oposición no podían liderar ahora un nuevo proyecto del partido. «Soy el candidato que el aparato no quiere que gane», aseguró Casado en la campaña de las primarias. Tras imponerse a Soraya Sáenz de Santamaría en aquel congreso, el recién elegido presidente del partido puso en marcha una «renovación tranquila», para dar cabida a caras nuevas, combinadas con dirigentes de la anterior etapa.

Medio año después, si se echa un vistazo a este nuevo PP se observa cómo la vieja guardia ha sido desplazada por la nueva generación, pero con ciertos equilibrios para «sumar» y no abrir grietas en el partido.

En el organigrama del PP, la media de edad ha caído: el presidente tiene 37 años, y el secretario general acaba de cumplir 34, una vicesecretaria tiene también 34, otros dos están en los 40 y los otros tres ya cumplieron los 50. En la estructura del partido, Casado ha contado con personas que ya estuvieron en el equipo de Rajoy, desde Javier Maroto, hasta Rafael Catalá, que es el secretario de Justicia, o Juan Ignacio Zoido, que es el presidente del Comité Electoral, pero estos dos últimos no dejan de ser puestos de retaguardia. La primera línea, la que da la cara en el día a día y «compite» con los nuevos partidos en los debates cotidianos, ha sido renovada, para que sea visible esa regeneración deseada en Génova, tras una etapa del PP que muchos identifican en la calle con la mancha de la corrupción, la política de recortes y la caída en las urnas.

Las opciones de Madrid

Pero más allá de la estructura del partido, Casado ha querido aprovechar las elecciones municipales, autonómicas y europeas del próximo 26 de mayo para que esa renovación en el partido sea más evidente, sobre todo en lugares que el partido considera estratégicos. Fuentes próximas a Casado señalan que el presidente del partido ha buscado «golpes de efecto» que simbolicen al nuevo PP y la regeneración del partido. Así, la gran apuesta del líder del PP han sido los candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid, donde ha decidido pasar página a la etapa pasada de los populares y ha situado a dos personas de su plena confianza y sintonía, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida. Los populares quieren también una nueva comunicación en los mensajes, algo que ha pesado en la elección de estos dos candidatos.

Casado ha intentado otros golpes de efecto, aunque alguno ha sido fallido, como el de Cantabria, con Ruth Beitia, que renunció a su candidatura por motivos personales. El líder del PP ha buscado una combinación entre las caras nuevas y candidatos ya consolidados, que se han mantenido en muchas capitales de provincia y comunidades autónomas. Por eso le era imprescindible que Madrid fuera, en cierto sentido, escaparate nacional de la renovación del PP, aunque esta no se produjera en otros puntos.

La pretendida regeneración del partido se ve también en su discurso, del que han desaparecido las alusiones a la corrupción, como se vio en la última Convención Nacional. Los nuevos dirigentes se sienten totalmente ajenos a esa lacra.