El presidente del PP, Pablo Casado, durante la sesión de control al Gobierno, en el Senado - Jaime García

Casado censura las maniobras de Cospedal por «inaceptables»

El líder del PP se aleja de las «prácticas del pasado» que «puedan avergonzar» a Génova

MadridActualizado:

Pablo Casado considera «inaceptables» las maniobras de la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, con el excomisario de Policía José Manuel Villarejo, a quien habría encargado seguimientos a Javier Arenas –que ayer evitó hacer comentarios– y otros rivales políticos en pleno estallido del caso Gürtel. Según fuentes de la dirección de Génova, esa conducta es impropia de un partido y «por muy compleja» que fuera la situación del PP en 2009, no se justifica.

Casado agradece el paso a un lado de Cospedal, que el lunes renunció a su puesto en la ejecutiva de Génova. Pero el PP acusa la presión tras filtrarse la reunión con Villarejo en la planta séptima de Génova y asume que no cesará mientras que no deje el escaño. Por eso, la orden es levantar amarras y esperar a que Cospedal se marche y renuncie al escaño de diputada, como exigen PSOE, Podemos y Ciudadanos.

Desagravio a Barreiro

El líder del PP aprovechó ayer el acto de desagravio a la senadora del PP Pilar Barreiro, absuelta de un presunto caso de corrupción, para marcar distancias con cualquier «práctica del pasado» que «pueda avergonzar» a su partido. Era la segunda vez que se pronunciaba sobre Cospedal, tras remarcar el jueves que su único compromiso es con los afiliados y votantes.

En ese sentido, Casado ratificó su promesa de actuar con «ejemplaridad» ante prácticas corruptas o indeseables, aunque también afirmó ante los suyos que no tolerará el «afán inquisitorial» contra su partido mientras el PSOE y Pedro Sánchez callan ante las revelaciones sobre la relación que la actual ministra de Justicia, Dolores Delgado, tuvo con Villarejo. «Se ceban con nosotros», se quejó tras enumerar los escándalos que cercan a varios miembros del Gobierno.

«Tenemos que ser un partido ejemplar, pero al mismo tiempo responsable y justo. Por eso en los últimos días en los que hay filtraciones interesadas que nos quieren marcar la agenda tenemos que mantener el equilibrio, exigente sin hacernos partícipes de ninguna práctica del pasado que nos pueda avergonzar. Pero también justo y equilibrado a la hora de tomar las medidas que se esperan de nosotros sin caer en afanes inquisitoriales», remarcó Casado.

Fuentes próximas a Mariano Rajoy rechazaron ayer que el expresidente tuviera conocimiento alguno de las gestiones de Cospedal y su marido, Ignacio López de Hierro, con Villarejo. «Quien le conoce sabe que jamás haría algo que excediera lo ético, mucho menos que autorizara seguimientos a compañeros o rivales», recalca un estrecho colaborador en Génova y en La Moncloa.