Pablo Casado con Isabel García Tejerina en una imagen de archivo
Pablo Casado con Isabel García Tejerina en una imagen de archivo - EFE

Casado busca «sin prisa» candidatos para la «modernización tranquila» del PP

El líder de los populares apuesta por una renovación para «generar ilusión», no una revolución interna

MadridActualizado:

Las elecciones andaluzas del 2 de diciembre han movido el calendario que tenía previsto el PP para designar a los principales candidatos antes las elecciones municipales y autonómicas de mayo. Los nombres se conocerán solo después de que los andaluces voten. Pablo Casado quiere que el partido se vuelque en esa Comunidad y no se «despiste» con otros asuntos. Pero el partido se mueve y en algunos sectores, como en el PP de Madrid, no se oculta la inquietud por el retraso en la designación de candidatos. Casado, mientras, se muestra tranquilo. En su entorno aseguran que habrá aspirantes «innovadores», que reflejen la «modernización tranquila» del PP. «Será una renovación por adición, y no un revolución interna», advierten.

En los pasillos del Congreso, los populares resumen las inquietudes del PP ante las municipales en dos ciudades: Madrid y Barcelona. Para la capital, los populares realizaron encuestas sobre posibles candidatos, con nombres como los de Manuel Pizarro, José Luis Martínez Almeida, Isabel García Tejerina, Antonio González Terol o Javier Maroto, y se barajó el nombre de Rafael Hernando. Algunos, como Manuel Pizarro o Isabel Garcia Tejerina, se han descartado. Otros, como Rafael Hernando, no cumplen con el perfil buscado, según el entorno de Casado.

Fuentes próximas al líder del PP explicaron que estas encuestas no tienen por qué ser determinantes. Se utilizan para ver si hay algún nombre que recibe un apoyo masivo, o también al revés, un rechazo evidente. También sirven para ver qué perfiles se demandan más. La última palabra, en el caso del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, la tendrá Pablo Casado.

Medir los tiempos

¿Cuál debe ser el perfil del candidato? En el equipo del presidente del PP aseguran que Casado guarda ya en la cabeza un «póquer» de aspirantes para el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, pero no tiene «ninguna prisa» en tomar una decisión que, sea la que sea, marcará el debate político. No le preocupa en absoluto que los nombres se conozcan más tarde. «Serán conocidos, no tendrán que acelerar. Pero hay que esperar a saber el resto de los candidatos de los otros partidos», señalan en el PP. Sus números uno serán reflejo de la nueva etapa en el partido, «deberán despertar de forma inmediata ilusión en la gente y desde luego serán los que puedan obtener mejores resultados en las urnas», avisan en Génova.

El PP quiere aprovechar la «ola» de optimismo y entusiasmo que despertó en sus filas la elección de Pablo Casado como presidente. Quieren pasar página del «marianismo», de ahí que los números uno deban resultar «innovadores», parte de una nueva etapa dentro del PP. Eso sí, Casado quiere que se visualice la «integración prometida».

Nerviosismo en Madrid

Fuentes del PP de Madrid reconocieron el «nerviosismo» que hay en el partido ahora mismo, por la incertidumbre sobre sus candidatos principales. En la dirección de los populares madrileños no se vería con malos ojos la designación de un número uno independiente, procedente de la sociedad civil. Es una opción que Génova no ha descartado en absoluto. Al contrario, el secretario general, Teodoro García Egea, confirmó que el partido tanteará a miembros de esa «sociedad civil». En algunos sectores del PPde Madrid se apuesta por una renovación de cartel en la Comunidad, pero desde Génova se insiste en que ni Ángel Garrido ni José Luis Martínez Almeida, uno en la política autonómica y otro en la municipal, están descartados.

En Génova son optimistas ante las elecciones municipales en Madrid. La espina clavada de 2015, al perder el Ayuntamiento por apenas 7.000 votos, sigue escociendo en el partido. Ahora tienen una reciente encuesta en su poder, que no solo sitúa al PP en primera posición, por poco, sino que sumaría mayoría suficiente con Ciudadanos para recuperar la Alcaldía.

En Barcelona, desde el entorno de Casado se asegura que podría ser alguien procedente de la sociedad civil, con pasado en la política. La portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, también se ha autodescartado para el Ayuntamiento de Barcelona. Las últimas encuestas son catastróficas para el PP en esta ciudad, pero los populares confían en un voto oculto que afloraría en las urnas. La batalla de Barcelona es crucial para el PP, por el choque entre independentistas y constitucionalistas que está en juego en la principal ciudad catalana. Es una dinámica que podría concentrar el voto constitucionalista en la plataforma de Valls, y dejar al PP fuera de juego, algo que ya han advertido desde sectores del partido en Cataluña.

Los populares esperan que el liderazgo de Casado y la fuerza de sus siglas sean las que arrastren realmente a los electores a votar al PP. La «marca PP» será importante, pero también la «marca Casado». El objetivo en la búsqueda de candidatos es que sepan «modernizar y renovar» al partido, con un discurso similar al del líder del PP, y que sean capaces de aglutinar al votante a la derecha del PSOE, a toda la derecha.

En la reunión de alcaldes de la semana pasada en Génova, se subrayó que en la elaboración de las listas se apostará por un proyecto «común, el del presidente Pablo Casado, que está haciendo que muchos ciudadanos vuelvan a confiar en el Partido Popular». De hecho, Casado se ha reafirmado en su discurso para atraer a los votantes que se «fugaron» a Ciudadanos. Está convencido de que está en el buen camino, sin perder ni un centímetro del «centro derecha», sino intentando ampliar el espacio perdido. Vox no le preocupa especialmente, y no se cree ni de lejos que el partido de Abascal esté ya en torno a un millón de votos.

La «integración» que quiere Casado en todo el partido se ha puesto a prueba en Andalucía, en la elaboración de las candidaturas electorales para las autonómicas. «La dirección del PP actuó como árbitro. Nadie consiguió el cien por cien de sus objetivos a la hora de designar a los candidatos», comentan en Génova. Casado buscó ese acuerdo con el candidato a la Junta, Juan Manuel Moreno, y logró situar a Zoido como número uno en Sevilla.