Los capos rusos despreciaban al presidente Medvedev y cuestionaban su poder real

La investigación de la «operación Troika» revela relaciones de elevadísimo nivel de los capos detenidos en España -Gennadios Petrov, Alexander Malyshev y Vitali Izguilov, además del evadido Serguei

CRUZ MORCILLO/PABLO MUÑOZ. MADRID.
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La investigación de la «operación Troika» revela relaciones de elevadísimo nivel de los capos detenidos en España -Gennadios Petrov, Alexander Malyshev y Vitali Izguilov, además del evadido Serguei Kouzmine- con altos cargos de la Administración rusa, a quienes ponen como garantía de sus negocios. No es el caso de Dimitri Medvedev, actual presidente de Rusia desde que el pasado 7 de mayo sustituyera a Vladimir Putin, que ocupó su cargo de primer ministro. No le ponen como garantía ni le nombran como interlocutor directo, pero en varias ocasiones se alude a él y no precisamente con demasiado respeto. Los mafiosos básicamente le consideran un títere de Putin; valoran de forma satisfactoria el intercambio de papeles que se ha producido en el Gobierno ruso a nivel personal y, por supuesto, lo creen acertado para la buena marcha de sus negocios, según las fuentes consultadas por ABC.

En varias conversaciones, los jefes de la «Tambovskaya-Malyshevskaya» -ahora unidas por una alianza estratégica después de haber sido mafias enemigas en la década de los 90-, se refieren a la cercanía del presidente, de 43 años, con conocidos comunes procedentes de la ciudad de origen tanto de los capos como de Medvedev, San Petersburgo.

Relaciones privilegiadas

Se trata de un nombre «ilustre» que se suma a la galería de poderosos que por uno u otro motivo se han ido entresacando de cientos de conversaciones, si bien hay que precisar que esas comunicaciones no demuestran en sí mismas conexiones directas de los mafiosos con los políticos que aparecen en ellas. Entre esas alusiones está también la del presidente de la Duma o el de Ilia Traber, magníficamente relacionado con las máximas autoridades petersburguesas en los años 90 y de quien el diario «Novaya Gazeta» afirma que puede decirse que «manipulaba al gobernador de San Petersburgo», en la época citada.

Traber creó la compañía de combustible PTK, junto a Malyshev y al considerado jefe de la «Tambosvkaya», Vladimir Kumarin, ahora encarcelado en Rusia. Traber aparece con insistencia en negocios en Grecia, donde también tiene algún problema legal y es objeto de investigación en Francia, donde ha comprado espectaculares mansiones en la Costa Azul. La Prensa gala se refiere a él como uno de «los amigos de Putin». Además, este hombre, apodado «el Anticuario», tenía, según afirma el citado rotativo ruso, mucha influencia en el puerto de San Petesburgo y era uno de los grandes inversores de la compañía de combustible «Venko», cuyas gasolineras se encontraban en toda la carretera «Escandinavia» hasta Finlandia.

Dentro de los hombres importantes de la organización mafiosa, los investigadores de la «operación Troika» consideran a Ildar Mustafin, uno de los detenidos en Alicante, una pieza clave dentro del poderoso entramado criminal. Mustafin, que está en prisión incondicional por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, tenía una relación muy directa con los jefes mafiosos a los que, además, servía de «introductor de embajadores» ante muy altos responsables del Gobierno ruso.

Un ejecutivo del crimen

Formalmente ligado a la organización mafiosa liderada por Malyshev, una de las misiones de Ildar Mustafin era la de gestionar los intereses económicos y empresariales del capo en Rusia. Por ello, junto a Ruslan Tarkovsky y Suren Zotov -ambos en libertad en ese país-, rendía cuentas a diario ante su jefe e incluso formaba parte del accionariado en algunos negocios, aunque siempre en menor proporción que él. Sólo en los últimos siete años este individuo podría haber blanqueado diez millones de euros.

Las fuentes consultadas por ABC definen a Mustafin como un «ejecutor de las órdenes de sus jefes; el equivalente al primer ejecutivo de una empresa. No marca las líneas estratégicas, no toma decisiones, pero está al corriente de todos los entresijos, por lo que resulta una persona clave en la organización criminal». Mustafin se reunía de forma habitual con Mickhail Rebo -detenido y en prisión en Alemania en el curso de esta misma operación-, para concretar las inversiones y las operaciones de blanqueo vinculadas a Malyshev.

Pero además, mantenía reuniones con Gennadios Petrov, jefe de la Tambovskaya y buen amigo de Malyshev, estaba al tanto del entramado financiero de la organización criminal en Chipre y se relacionaba con colaboradores de otro de los principales cabecillas, Vitaly Izguilov. «Por tanto -explican las fuentes- es el único que está al corriente de todos los entresijos de las redes investigadas en la «operación Troika». De ahí que haya sido uno de los principales objetivos».

La última característica de este individuo que resulta clave es que presumía de unas extraordinarias relaciones políticas, ya que tenía acceso directo a muy altos cargos tanto del Gobierno estatal como de San Petesburgo. Disponía, por este motivo, de información privilegiada sobre adjudicaciones de obra pública, en especial en el campo de las infraestructuras y de modernización de la flota mercante. Quizá buena parte de los contactos de Ilda Mustafin se deba a que al parecer en junio de 2002 fue nombrado vice cónsul ruso en Washington, una información, no obstante, que aún deben confirmar de forma oficial las autoridades de Estados Unidos.

Terrenos expropiados

Como ya informó ayer ABC, las organizaciones mafiosas conseguían esos contratos millonarios del Gobierno a pesar de que sus empresas no tenían ni siquiera trabajadores ni técnicos para acometerlas. Sólo después de la adjudicación -la obtenían siempre que se lo proponían como se demuestra en las conversaciones en las que se alude a las primeras autoridades del país- los contrataban para ponerlas en marcha.Uno de los principales contratos de obra pública que obtuvieron con este esquema de trabajo fue una carretera de muchísimos kilómetros que se construye en Siberia. Otra se refiere a carreteras en Finlandia y hablan de un terreno expropiado en la autopista que une Moscú con San Petesburgo.