Morenés, Moragas y Wert, los tres puestos que están en el aire - ABC | Vídeo: Los nombres favoritos para entrar en el ejecutivo de Pedro Sánchez ATLAS

El cambio amenaza los puestos de Morenés, Wert y Moragas

Sánchez estudia destituir a los embajadores en OCDE, ONU y Estados Unidos

MadridActualizado:

El cambio de Gobierno y la llegada de un nuevo titular al Ministerio de Asuntos Exteriores llevará consigo no solo cambios de altos cargos en ese departamento, sino, previsiblemente, también modificaciones en el mapa de embajadores, sobre todo, en algunos puestos que todo Ejecutivo considera claves para la política exterior.

El relevo en el Palacio de Santa Cruz llega en unos momentos en que estaba en marcha, a lo largo de 2018, un amplio cambio de jefe de Misión en unos cuarenta destinos, lo que ha sembrado una cierta inquietud en aquellas personas a las que se les había comunicado qué puesto ocuparían. Hay temor a que se produzca una paralización de nombramientos o un nuevo reparto.

Algunos de esos destinos son lugares sensibles o han sido adjudicados a personas con una especial vinculación con el PP, como es el caso de Turquía, donde está previsto que vaya el ex diputado popular y diplomático José María Robles Fraga, que ya ha recibido el plácet de las autoridades turcas. También, México, donde se ha solicitado el plácet para el diplomático Ramón Gil-Casares, ex director del Departamento de Internacional de José María Aznar en La Moncloa.

Embajadores «políticos»

De todos modos, es más probable que el nuevo Gobierno comience por cesar en sus cargos a los embajadores «políticos», es decir a aquellos que no pertenecen a la Carrera Diplomática y que fueron nombrados por su afinidad al Ejecutivo de Mariano Rajoy: los exministros de Defensa Pedro Morenés, y de Educación José Ignacio Wert.

El nombramiento de este último, como representante permanente de España ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en París, en agosto de 2015, estuvo rodeado de una gran polémica, porque poco antes, su pareja, Monserrat Gomendio, que fue su secretaria de Estado en Educación, había sido nombrada directora general adjunta en la citada organización internacional. Wert será, seguramente, uno de los primeros embajadores en ser destituido, ya que, para nombrar a otra persona para ese puesto, el Gobierno no necesita pedir plácet, por tratarse de un organismos internacional.

En cuanto a Pedro Morenés, es muy posible que el nuevo Gobierno decida también su relevo, pero no en estas primeras semanas, ya que está previsto que los Reyes hagan, a mediados de este mes, una visita a Estados Unidos que incluirá, el día 19, un encuentro con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca. No habría tiempo para proceder a su sustitución, ya que España debe pedir el plácet para el nuevo embajador y esperar a que Washington lo conceda, lo cual puede llevar algún tiempo.

Moragas, en la ONU

Otro puesto sobre el que recaen todas las miradas es el del representante permanente de España ante las Naciones Unidas, que ocupa, desde finales de diciembre del pasado año, Jorge Moragas, exdirector del Gabinete de Mariano Rajoy. El que fuera dirigente del PP y hombre de la máxima confianza del hasta hace unos días jefe del Ejecutivo, pactó con él ocupar el destino de Nueva York, tras la celebración de las elecciones en Cataluña el 21 de diciembre.

Aunque Moragas es diplomático de carrera, su clara adscripción ideológica al PP podría llevar a Pedro Sánchez a proceder a su relevo, cosa que sería posible hacer de inmediato, ya que aquí tampoco es necesaria la solicitud de plácet. No obstante, en medios diplomáticos se recuerda el caso de Carlos Westendorp, también diplomático, y que, tras haber sido ministro de Exteriores en el último medio año del último Gobierno de Felipe González, fue nombrado también embajador en la ONU por el Ejecutivo de José María Aznar, cuando este llegó al poder a mediados de 1996. Los nuevos inquilinos de La Moncloa podrían ofrecer a Moragas otra Embajada.

No se descarta, por otra parte, que, en poco tiempo, Sánchez decida acometer el cambio de embajadores en algunos destinos, como la Representación Permanente ante la UE o las Embajadas en Londres, París o Berlín. Aunque todas ellas están ocupadas por diplomáticos con amplia experiencia, suele ser habitual que los Gobiernos nombren para esos puestos a personas que consideran de su absoluta confianza.