La Caixa irrumpe en el debate sobre el Estatuto y exige a Maragall que «no rompa» con España

José María Cuevas, presidente de la CEOE, también reclamó unidad de mercado y que no se rechacen «productos que se fabrican en un territorio porque se hacen allí»

JOAN CARLES VALERO
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BARCELONA. La entrega de la Medalla de Oro de la Generalitat de Cataluña a La Caixa se antojaba ayer un acto protocolario más del centenario de la entidad. Sin embargo, el presidente de la primera caja de ahorros española, Ricardo Fornesa, no se limitó a pronunciar un discurso de agradecimiento al uso y se ha convertido en el primer empresario catalán en advertir públicamente a Pasqual Maragall, presente en el acto, de las consecuencias que puede ocasionar a la economía catalana una negociación del Estatuto que suponga la ruptura con España. Y además lo hizo en medio del debate que ha desatado la opa hostil lanzada por Gas Natural -en la que La Caixa participa- sobre Endesa, que ha sido interpretada como un signo de la dinámica intervencionista del tripartito catalán en la economía española y, en concreto, en uno de sus sectores estratégicos.

Arropado por la dirección de La Caixa en pleno, encabezada por su director general, Isidro Fainé, y por los principales responsables de las compañías participadas de la entidad, como Antoni Brufau, presidente de Repsol; Jordi Mercader, presidente de Aguas de Barcelona y Salvador Alemany, consejero delegado de Abertis, Ricardo Fornesa se refirió a la situación «peculiar» en la que se encuentra Cataluña con relación a la propuesta estatutaria. Ante un perplejo Maragall y ante el director gerente del FMI, Rodrigo Rato, también presente en el acto, el presidente de La Caixa dijo no tener «más remedio» que trasladar la preocupación del empresariado catalán por la «ruptura de la armonía» con el resto de España.

Fornesa comenzó su argumento diciendo que «nadie mejor que los empresarios entendemos el planteamiento reivindicativo de la Generalitat, y deseamos que tenga el mejor éxito posible», pero las mismas empresas reclaman no tener que «renunciar» a que «España sea nuestro espacio y extensión habitual». Por esa razón, el presidente de La Caixa enfatizó que los empresarios «queremos seguir estando en toda España y queremos crecer, y para crecer necesitamos aceptación social», refiriéndose, sin citarlo, al boicot al cava y a su posible extensión a otros productos y servicios catalanes. Toda vez que todavía resuenan los ecos de las declaraciones de Carod-Rovira contra la candidatura de Madrid 2012, que fueron contestadas por la amenaza de boicotear el cava catalán en el resto de España durante las pasadas Navidades.

La advertencia de Fornesa se concretó al pedir al tripartito, pero también a CiU, que apoya la reforma estatutaria, que «nosotros, que somos los proponentes, tenemos que explicar, informar y convencer». Fornesa, que no dudó de la actitud negociadora de la Generalitat, concluyó que el proceso de cambio debe hacerse «con confluencia de intereses y convergencia de actitudes», porque tanto La Caixa como el empresariado catalán, persigue «la armonía entre los pueblos de España y deseamos seguir estando y creciendo donde estamos».

Críticas al PP

Pero Ricardo Fornesa tampoco ahorró críticas al PP, al defender en su discurso el modelo de las cajas y señalar que «malintencionadamente se ha querido desconocer su independencia». En su oponión, resulta «sorprendente el paralelismo entre las ansias de reforma de las cajas de ahorros y las ofertas públicas de adquisición protagonizadas por Gas Natural», a la que ha contribuido La Caixa como accionista cualificada. Para Fornesa, «puede ser una mera coincidencia», pero el presidente de la entidad se inclina más a pensar en «tramas de intriga».

Fornesa defendió la españolidad e independencia de La Caixa (cuyo control también persigue el Estatuto), al criticar que «desde siempre hemos planteado una sólida política industrial basada en la colaboración con socios españoles; lo hemos hecho en empresas como Abertis, Aguas de Barcelona y Colonial». El presidente de La Caixa lamentó que «fuera de Cataluña, maliciosamente, se ha querido desconocer la independencia de La Caixa», y aseguró que, pese a todo, «seguiremos actuando como hasta ahora, porque estamos seriamente convencidos de que nuestra estrategia no es sólo lo mejor para La Caixa, sino también para la economía española».

En cualquier caso, no fue Fornesa el único empresario que terció ayer sobre el Estatuto. El propio presidente de la patronal, José María Cuevas, afirmó que «si rompemos la nación hemos roto todo: la unidad de mercado, la cohesión territorial y la cohesión social». Cuevas recordó que el debate sobre el Estatuto debe realizarse «sin romper la Constitución, sin romper la unidad de España, sin romper la unidad de mercado y sin rechazar productos que se fabrican en un territorio porque se hacen allí y no en otro lugar».