Buscan en Elorrio a un tercer etarra relacionado con los detenidos en Portugal

La furgoneta de Zamora llevaba un cañón y arsenal electrónico para fabricar armas

AGENCIAS | MADRID
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Agentes de la Guardia Civil tratan de localizar en Elorrio (Vizcaya) a una persona que, presuntamente, está relacionada con el alquiler de la furgoneta que fue interceptada el pasado sábado en Zamora con explosivos, han informado a Efe fuentes de la lucha antiterrorista.

El pasado sábado una furgoneta con explosivos fue interceptada en un control rutinario en Bermillo de Sayago (Zamora) y su conductor, el presunto miembro de ETA Garikoitz García Arrieta, huyó en el coche de la patrulla de la Guardia Civil hasta que fue detenido en Portugal, donde también fue apresada Iratxe Yáñez Ortiz de Barron, que viajaba en otro vehículo.

Según las citadas fuentes, en la furgoneta se encontró documentación que vincula con el vehículo a una tercera persona, que es a la que la Guardia Civil trata de localizar en Elorrio, donde los agentes del instituto armado están registrando dos viviendas.

Un cañón de 30 centímetros

En la misma furgoneta

interceptada el sábado por la Guardia Civil en Bermillo de Sayago (Zamora)

descartar que el objetivo inmediato de los terrorista fuese llevar a cabo un atentado puntual

Este peculiar arma de fabricación propia consiste en una bombona seccionada en su parte superior a una altura conformando un cañón de 30 centímetros de diámetro, según una nota difundida hoy por el Ministerio del Interior y recogida por Europa Press, una vez finalizado el análisis de la furgoneta por parte de los efectivos de la Guardia Civil. Según indica, el inventario que portaban los terroristas consistía un fusil con mira telescópica, un revolver, una pistola, 650 cartuchos de diversos calibres, 10 kilogramos de pentrita, diez ampollas de nitrato de plata, utilizado habitualmente por ETA para la fabricación de bombas lapa.

En el vehículo también se han encontrado dos bidones de plástico de 10 litros de capacidad cada uno, conteniendo liquido que se está analizando junto a 25 temporizadores.

Asimismo, entre el material con el que contaba ETA para futuras acciones terroristas se encontraba también gran cantidad de material electrónico: 200 circuitos de temporización, 400 leds de colores rojo y verde, 100 pilas y 200 conectores de pilas de 9 voltios, un convertidor de corriente, 50 relojes electrónicos, 30 sensores antimovimiento, conectores, condensadores, tiristores, transistores, potenciómetros, interruptores deslizantes, condensadores cerámicos, diodos, circuitos, etc.

También se han hallado objetos para desarrollar trabajos de falsificación por medio de más de 200 placas de matrícula francesas y españolas sin troquelar, dos troqueladoras de matrículas francesas, material para troquelar placas de matrícula, diversas herramientas (dos taladros, una remachadora y remaches) cinco 'ziriak' (dispositivos utilizados para la apertura de vehículos), con el anagrama de ETA.

El arsenal incluye dos bombonas de gas a presión (propano y butano), vacías de 84 litros de capacidad, dinero (unos 800 euros), diversa documentación que se está analizando y varios bidones de los utilizados habitualmente por la banda terrorista ETA para la fabricación de sus 'zulos'(tres bidones metálicos, dos de ellos de 57 cm de alto y 40 cm de diámetro y otro de 82 cm de alto y 48 cm de diámetro; dos bidones de plástico de 25 litros con restos y un bidón de plástico azul de 50 litros de capacidad).

Más de 20 «zulos» desmantelados en 2009

Todo este material, junto al dinero y una detallada contabilidad halladas el pasado sábado en un escondite de la banda en una zona boscosa del término municipal de Chadrat, próximo a Clermont-Ferrand, se une a los efectos incautados en las operaciones que la Policía Nacional y la Guardia Civil, junto a las fuerzas de seguridad francesas, desarrollaron a lo largo de 2009.

Esos operativos permitieron el desmantelamiento de buena parte de la estructura logística de la banda terrorista ETA con la localización de más de una veintena de depósitos y la incautación de numerosos materiales, entre ellos más de 1, 3 toneladas de explosivos y varias decenas de armas.

En total, a lo largo del año, se incautaron 1. 300 kilogramos de nitrato amónico, 60 kilogramos de cloratita, más de 50 kilogramos de polvo de aluminio, casi 40 kilogramos de pentrita, 15 kilogramos de dinamita, una decena de bombas-lapa, más de 400 detonadores, más de un centenar de temporizadores, más de 1. 000 metros de cordón detonante, numeroso material electrónico con el que se podrían haber fabricado decenas de artefactos de todo tipo 50 armas cortas (pistolas y revólveres), dos subfusiles, más de 13. 000 cartuchos y abundante documentación con instrucciones sobre armas y explosivos.