Buscan un buque nodriza que desembarcó varias pateras

M. A. R. | ALICANTE
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La Guardia Civil sospecha que las ocho pateras que ayer desembarcaron en las costas de Murcia y Alicante pudieron ser arrojadas a alta mar, a varias millas de la costa, por un buque nodriza dedicado al tráfico ilegal de inmigrantes.

En Alicante la Guardia Civil ha detenido en las últimas horas a al menos 47 «sin papeles», después de que hubieran abandonado las embarcaciones en las que viajaban: tres barcas de pequeñas dimensiones que quedaron varadas cerca de la Playa del Este en Santa Pola y una lancha neumática de apenas 4,5 metros de longitud, que llegó a las proximidades de la isla de Tabarca. Los cinco ocupantes de esta última embarcación se echaron al agua y alcanzaron el islote a nado, antes de ser descubiertos.

La subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarnación Llinares, aseguró ayer que la detección de estos inmigrantes ha sido posible gracias a la «ayuda» de los cuatro radares del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) que entraron en funcionamiento el pasado miércoles, tras una inversión de 8,5 millones de euros.

Sin embargo, fuentes oficiales del Instituto Armado desmintieron ayer rotundamente esta versión y recalcaron que si los radares hubieran detectado la llegada de las pateras, éstas hubieran sido abordadas en alta mar (como ocurrió en Murcia).

No fue así, sino que sus 47 ocupantes han sido detenidos cuando ya se encontraban en tierra, algunos de ellos varias horas después de que hubieran desembarcados, por lo que la Guardia Civil tendrá que recabar ahora pruebas para demostrar que viajaban en las embarcaciones.

Pese a la versión ofrecida por Llinares, la presencia de estos «sin papeles» se detectó de forma casual: la voz de alarma la dio una patrulla de la Policía Local de Santa Pola a la 1,30 de la madrugada de ayer, tras observar que dos jóvenes de origen magrebí saltaban la tapia de un chalé.

Los patronos, marroquíes

Al detenerlos, observaron que tenían toda la ropa empapada y los dos inmigrantes confesaron que acababan de desembarcar en una patera. Se puso así en marcha el dispositivo de búsqueda que, a media tarde de ayer, continuaba abierto.

Entre los detenidos se encuentran dos de los patronos de las embarcaciones, ambos de origen marroquí, mientras que el resto de los ocupantes procede de Argelia, a la espera de confirmar su identidad.

Al recibir asistencia de la Cruz Roja, al menos tres de ellos aseguraron ser menores de edad: uno dijo tener 15 años (fue atendido en el centro de salud por abrasaduras sufridas en la piel) y otros dos, 17. En la provincia de Murcia, fueron 48 los inmigrantes desembarcados en otras cuatro pateras.