Carod Rovira durante su mandato como vicepresidente de la Generalitat
Carod Rovira durante su mandato como vicepresidente de la Generalitat - EFE

Berlín, la primera piedra de la expansión catalana en el exterior, afronta los efectos del 155

Carod Rovira inauguró en 2008 en la capital alemana la primera embajada en el extranjero que abrió Cataluña

BerlínActualizado:

La de Alemania, situada en la calle Friedrichstr. 185, en la milla de oro berlinesa, fue la primera embajada en el extranjero que abrió Cataluña, en 2008, de la mano de Carod Rovira. Por ella han ido pasando desde entonces sucesivos embajadores, alguno de ellos, como Mar Ortega, sin hablar una sola palabra de alemán , pero todos, eso sí, con un sueldo de entre 80.000 y 10.000 euros anuales.

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La hasta ahora embajadora era Marie Kapretz, una alemana de 42 años, nacida en Berlín y que apenas desapareció la República Democrática Alemania (RDA), la Alemania comunista, se trasladó a Cataluña en 1994 como estudiante de diseño gráfico en grado de formación profesional. Fue votada como concejal de ERC en Cercs, localidad barcelonesa de unos 1.300 habitantes donde se había instalado con su marido, el diseñador de nacionalidad griega Yorgos Konstantinou, activista por la independencia de Cataluña.

Tras presentarse a las elecciones europeas por Esquerra Republicana de Catalunya y dejando en Cercs un expediente abierto por haber realizado obras sin licencia en una masía del siglo XIX, aterrizó en la Embajada de Berlín en 2016, solucionando el problema del idioma de esta oficina e intensificando la campaña a favor del referéndum de cara a los medios alemanes.

Esta embajada dice representar a los aproximadamente 28.000 catalanes que viven actualmente en Alemania y promover a las empresas catalanas en este país. Lo cierto es que una gran parte de su esfuerzo se ha dedicado en los últimos años a tratar de lograr reconocimiento por parte de las autoridades alemanas. Según ha reconocido el portavoz del gobierno alemán, Steffen Seibert, la oficina lleva cuatro años solicitando que su titular sea recibido por Angela Merkel, reiteradas peticiones que la canciller alemana “no ha encontrado el momento de atender”.

El pasado mes de abril, ya dentro de una intensa campaña de promoción del referéndum, la directora general de Relaciones Exteriores, Maria Badia, acudió a una especie de reinauguración de la sede, invitando al gobierno de Berlín pero sin lograr siquiera la asistencia de funcionarios de Exteriores de menor rango. Los únicos presentes en el acto fueron el vicepresidente del parlamento regional bávaro, Reinhold Bocket, y el representante del estado federado de Baja Sajonia en Berlín, Michael Rütter.