La ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet. | Vídeo: Meritxell Batet sobre Cataluña: "Diálogo no quiere decir ceder - EFE

Batet plantea convertir los puntos negros del Estatut en ley orgánica

ERC avisa a Sánchez de que el diálogo con Torra debe incluir la independencia sí o sí

MadridActualizado:

Cataluña ha sido el gran quebradero de cabeza de Mariano Rajoy y lo será también de Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno ha llegado a La Moncloa con los votos del independentismo catalán y la sospecha del PP y de Ciudadanos de que esconde un pacto con ellos. De momento, el Ejecutivo socialista ha recuperado su idea de reformar la Constitución para buscar un encaje mejor a Cataluña e invoca el fallido Estatut de 2006 como punto de partida para una solución que el separatismo desprecia. Hasta los más moderados del PDECat opinan hoy que esa reforma está caducada, muy alejada de las exigencias del soberanismo en la calle. ERC avisó ayer en el Congreso de que cualquier diálogo con Sánchez estará supeditado a que se hable del derecho a decidir, esto es, referéndum e independencia.

«Positivo para todos»

Pero la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, insistió ayer en resucitar el Estatut para retomar la negociación con el separatismo y sugirió la posibilidad de incluir en leyes orgánicas algunos de los contenidos que anuló el Constitucional. A su juicio, el Alto Tribunal tumbó esos preceptos no por ser inconstitucionales sino porque eran «materia no propia de estatutos de autonomía», es decir, que rebasaban las competencias que son del Estado. Batet defiende adaptar normativas nacionales para Cataluña, pero en beneficio de todas las Comunidades Autónomas. El texto de 2010 recogía un sistema judicial catalán propio, crear un Consejo de Justicia Catalana independiente al CGPJ nacional. Es lo mismo que el PSE reclama ahora para el País Vasco en su propuesta de reforma del Estatuto vasco que se debate en Vitoria.

«Las modiciaciones resultantes serían positivas para todas las Comunidades Autónomas», aseguró la responsable de Política Territorial, del PSC, en respuesta a una interpelación del PP en el Congreso. También Ciudadanos exigió que explicara a la Cámara cómo piensa recuperar un Estatut que el TC tumbó. Batet aseguró que no pretende «legitimar nada ni volver o revisitar el Estatut», sino «simplemente explorar una línea que el propio Constitucional apuntaba en su sentencia». El portavoz de Cs, Juan Carlos Girauta, recriminó que el Gobierno del PSOE señale así que «el origen del proces que ha conducido al golpe institucional de septiembre estaría en la sentencia del TC», dando cobertura argumental al separatismo.

En el PSOE asisten con distancia a la negociación que se abra ahora con Cataluña. «Todo el diálogo pero cero privilegios», indican desde Aragón, críticos con el proceso separatista, igual que el socialismo andaluz. «Estamos en lo que defiende la Declaración de Barcelona, que hay cosas que no pueden estar en un estatuto de autonomía pero sí con otro desarrollo normativo», explican desde otra federación del interior, informa Víctor Ruiz de Almirón. El PSOE defiende desde el pasado verano, en un documento conjunto entre la dirección federal y el PSC, que «hay cuestiones del Estatut que fueron declaradas inconstitucionales más por temas legales de forma que de fondo». La elección de Batet como ministra supone el impulso a esa hoja de ruta, que defiende Rodríguez Zapatero. En 2015, Pérez Rubalcaba tildó la sentencia del Estatut de «disparatada».

ERC cree que el cambio en La Moncloa es una «oportunidad» para resolver la crisis en Cataluña. Pero su portavoz en el Congreso, Joan Tardà, avisó ayer que su oferta de diálogo estará supeditada a «hablar de todo», incluido el referéndum separatista: «No aceptaremos que se nos diga que solamente se puede hablar de las reformas que necesitan este viejo edificio. Bienvenido ese debate, pero tenemos el derecho de la propiedad del edificio, o incluso de la copropiedad del edificio».

La ministra del PSC resumió así el talante de Sánchez en Cataluña: «Abrir puertas, tender puentes, asumir riesgos y a veces asumir responsabilidades». Pidió «lealtad» y «reprocidad positiva» al separatismo. Dolors Montserrat, del PP, reclamó el orden del día de la próxima reunión con Torra. «¿Qué han pactado aquí? A la bancada azul no se llega gratis», aseveró.