Pablo Casado, presidente del PP
Pablo Casado, presidente del PP - JAIME GARCÍA

Los barones piden a Génova «más autocrítica» y no perder el centro

El PP iba a anunciar el nombramiento de Álvarez de Toledo como portavoz en el Congreso, pero renunció a última hora

Los populares creen que el resultado de las municipales ha hecho olvidar la debacle de generales

Madrid/SantiagoActualizado:

Pasada la resaca de las autonómicas y municipales, varios barones del PP están trasladando a Génova la necesidad de no perder de vista la realidad nacional del partido: los 66 escaños de las elecciones generales y la necesidad de empezar a reconstruir el proyecto. En los distintos territorios se tiene la impresión de que la dirección de Pablo Casado considera cerrada la crisis electoral del partido gracias a estar en disposición de gobernar varias autonomías y ayuntamientos mediante pactos con Cs y Vox, algunos muy simbólicos como Madrid, Aragón o Castilla y León, siempre que el partido de Albert Rivera lo consienta.

«Esto es un espejismo», «una cortina de humo», advierten a ABC desde varias territoriales, «lejos de querer hacer una lectura humilde y enmendar estamos en una huida hacia adelante», y señalan la nueva debacle de las Europeas. Así interpretan que Casado negara públicamente el lunes tras el comité ejecutivo nacional el giro al centro de su partido mientras que destacados barones subrayaban a las puertas de Génova los nuevos aires que parecían resucitar al PP.

Desde estos sectores también se critica el modo en que se celebró el domingo el posible gobierno de centro-derecha en Ayuntamiento y Comunidad de Madrid. Muchos candidatos de toda España consideran que se vieron perjudicados por la marca PP, lo que les privaba a ellos de un triunfo más que probable. «Un éxito que ni siquiera es propio sino fruto de la división en la izquierda», matizan.

Según pudo saber ABC, en el comité ejecutivo del lunes estaba previsto que se anunciara el nombre de Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz del PP en el Congreso. Pero la dirección de Pablo Casado acabó echándose atrás. Los barones trasladaron al presidente nacional la necesidad de que el rostro del partido en las Cortes no genere rechazo ni esté ideológicamente demasiado marcado. En el supuesto viaje al centro iniciado tras el 28-A, el PP no puede volver a caer en los errores de las generales, afirman. «Si determinados altavoces mediáticos nos critican por blandos, es que estamos en el camino adecuado», sostienen. Lo contrario «es ser un PP que nunca existió, porque nosotros nunca fuimos Vox, ni con Fraga, ni con Aznar».

Ahora emergen las críticas a la campaña de las generales que se aplazaron para no distorsionar los mensajes del partido de cara a las elecciones del pasado domingo. La primera tiene que ver con la defenestración de Javier Maroto como responsable de campaña, atribuyéndole la responsabilidad del hundimiento electoral. «Cuando la realidad es que en las reuniones de coordinación de Maroto se elaboraban mensajes moderados y sensatos que eran ninguneados por las improvisaciones del equipo de Casado», aseguran los críticos.

El PP gallego evitó confirmar o desmentir nada del contenido de la comida que Feijóo, Casado y el resto de barones autonómicos del partido mantuvieron el lunes. «Fue un encuentro privado», zanjan. Pero sí toma partido por la elección de portavoces en Congreso y Senado, por que «simbolicen la corriente de centro que queremos representar». Su secretario general, Miguel Tellado, afirmó ayer en la TVG que « el PP de Casado tiene por delante un trabajo de consolidación para ser un proyecto de amplia base social» que a día de hoy no es, como se demostró el 28-A. «El camino es la moderación, recuperar el centro y no mirar ni a Cs ni a Vox, sino mirarse a sí mismo y volver a ser un partido moderado, reformista y centrista», añadió. Galicia habla con auctoritas: en estas municipales, Vox no obtuvo ningún concejal en toda la comunidad y los de Ciudadanos fueron testimoniales. Feijóo calla pero sus próximos saben qué mensaje lanzan.