Cae una banda de asaltantes de joyeros, que asesinó a dos compinches

ABCMADRID. Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la Policía británica, han detenido en Torrelaguna (Madrid) a cuatro colombianos que formaban parte de una banda conocida como «Los

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MADRID. Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la Policía británica, han detenido en Torrelaguna (Madrid) a cuatro colombianos que formaban parte de una banda conocida como «Los Carelocos», especializados en el asalto a representantes de joyería en Inglaterra y España.

Según informó ayer la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, entre los arrestados, originarios de Bogotá, figuran los presuntos autores de los asesinatos de dos personas de nacionalidad colombiana y española, que también pertenecían a la organización y que fueron apuñalados en Londres. El desencadenante fue el reparto de un botín. Los delincuentes, que fueron detenidos cuando trataban de huir a Francia, portaban documentaciones falsas de México y Guatemala.

El pasado día 5 de junio los investigadores españoles supieron del asesinato de dos individuos, miembros de una banda colombiana especializada en robar a joyeros en el Reino Unido.

Debido a discrepancias surgidas con motivo del reparto del botín obtenido en uno de los asaltos se produjo una agria pelea entre los integrantes del grupo, que acabó con dos muertos. El resto de miembros de la banda se trasladó a Madrid y ahí intentaron vender las alhajas sustraídas.

Las autoridades británicas identificaron a uno de los autores del crimen, César Moisés A.J., que se hacía pasar por mexicano.Las gestiones realizadas por la Policía española permitieron localizar una vivienda en Getafe donde habían fijado su residencia.

Ante la certeza de que la Policía española estaba tras sus pasos, decidieron trasladarse a Francia. Los agentes interceptaron el coche en el que viajaban cuando repostaban en una estación de servicio de la carretera Nacional I y detuvieron a sus pasajeros.

En el vehículo se intervinieron piezas de joyería de oro blanco con diamantes y otras piedras preciosas, valoradas en más de 200.000 euros, así como varios pasaportes extranjeros falsos. Estos delincuentes habían sido detenidos antes en España por su implicación en robos con fuerza y violencia. César Moisés A.J., que utilizaba cinco identidades diferentes, había sido expulsado de España en 2002 y no podía regresar hasta 2010, pero como tantos delincuentes había logrado hacerlo. También fue arrestada su compañera sentimental y otros dos cómplices.