Cae una banda albanokosovar sospechosa del asalto a la casa de José Luis Moreno

Cae una banda albanokosovar sospechosa del asalto a la casa de José Luis Moreno

CRUZ MORCILLO | MADRID
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«Ni siquiera en el fragor de la pelea pude entenderlos. Supongo que me quedé sordo del miedo». Son palabras del empresario y productor José Luis Moreno nada más salir del hospital tras la paliza que sufrió en el asalto a su mansión el pasado 20 de diciembre. Casi un año después, Guardia Civil y Policía han desmantelado una banda de ladrones y traficantes albanokosovares a la que considera sospechosa del golpe. De momento todo son convicciones después de meses tras sus pasos, pero los investigadores buscan pruebas contrarreloj para imputarles el atraco a la casa de Boadilla del Monte en el que al menos participaron cuatro individuos enmascarados.

Se ha detenido a ocho personas, cinco hombres y tres mujeres, una de ellas la novia española, en Carabanchel (Madrid), Móstoles, Alcobendas y Torrejón de la Calzada; en los registros se han encontrado 2.200 gramos de cocaína, joyas procedentes de robos, 10.000 euros en efectivo en el piso del cabecilla y cantidades menores en otros, pasaportes falsos, una pistola, herramientas con las que cometían los robos, un hacha -dejaron abandonada la que usaron para abrir la cabeza al productor-, grilletes...

«La más peligrosa de Madrid»

Los investigadores consideran a esta banda «la más peligrosa de la Comunidad de Madrid», con un jefe que estaba en busca y captura por el asesinato de dos policías en Albania, que imponía una disciplina militar a su gente y vivía obsesionado con la seguridad. Tanto él como sus subordinados cambiaban casi cada mes de piso, utilizaban decenas de teléfonos móviles, contaban con sofisticada tecnología para interceptar a quienes les seguían, robaban un coche para perpetrar un golpe y lo abandonaban a continuación, concertaban citas encriptadas. «Ha sido una pesadilla tenerles vigilados las 24 horas -admite uno de los agentes- porque vivían las 24 horas del delito».

Las investigaciones de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid y las de la Brigada de Policía Judicial se cruzaron hace meses: crimen organizado en estado puro -asaltos a viviendas sin reparo y tráfico de cocaína-. A José Luis Moreno, cuatro individuos -posiblemente los mismos que desde ayer están detenidos- le dieron un hachazo en la cabeza, le golpearon con una barra de hierro y una pistola y lo encerraron mientras limpiaban sus cajas de seguridad y arramblaban con una fortuna en dinero, joyas y relojes. Encapuchados, con guantes, impolutos y violentos. No movieron una ceja cuando casi matan al empresario. Ni una huella ni una sola pista. Despreciaron obras de arte y otros objetos de valor.

En los ocho registros domiciliarios que se practicaron ayer en Madrid, con una treintena de policías judiciales de los dos Cuerpos, GEO y GRS, dada la calaña de la organización, los agentes se afanaron en buscar el error, el desliz, alguna alhaja que aún no hayan colocado, un billete de una determinada serie olvidado en un cajón -se emplearon sofisticados detectores de metales y perros especializados para el rastreo de billetes-.

En busca de joyas

Por ahora las pruebas materiales escasean respecto al asalto, pero los funcionarios tienen acreditados una veintena de robos en viviendas (en la Costa del Sol, en Levante, Barcelona, Toledo o una zona como la exclusiva Moraleja que han «peinado» los delincuentes). El tráfico de drogas está más que probado, ya que sólo en una casa se encontraron dos kilos de cocaína, como se ha dicho; se cuenta además con numerosas comunicaciones interceptadas, si bien la cautela marca cada palabra de los criminales.

A lo largo de hoy está previsto tomarles declaración en comisaría a todos -no hay demasiada confianza en que se derroten- y se están analizando hasta el detalle cada objeto encontrado en los registros, en busca de un rastro de sangre reseco o de una pieza procedente de la casa de Moreno. Han sido meses de intenso trabajo y de presión en los que la colaboración del empresario ha resultado ejemplar. Quienes les han pisado los talones están convencidos de que el cabecilla Astribusi y su banda son los autores del asalto, pero necesitan encontrar la clave. Mientras llega el golpe de suerte, unos y otros destacan la operación Moreno como ejemplo de colaboración policial.