José María Aznar y Felipe González, reunidos este jueves con motivo de los cuarenta años de la Constitución
José María Aznar y Felipe González, reunidos este jueves con motivo de los cuarenta años de la Constitución - Maya Balanya

Aznar y González, unidos para celebrar el pacto constitucional

Los dos expresidentes discreparon sobre la necesidad de reformar ya la Carta Magna

MadridActualizado:

José María Aznar y Felipe González han debatido este jueves, cara a cara, sobre la salud de la Constitución, ahora que está a punto de hacerse «cuarentona». El diagnóstico de los dos presidentes, que suman 22 años de Gobierno en toda la democracia, es más que positivo, aunque el que fuera líder del PP subrayó la «vigencia activa» de la Carta Magna, «porque los problemas que tenemos no son por cuestiones constitucionales, sino por la actividad política», mientras que el socialista se centró más en la necesidad de dar un paso hacia su reforma, para «mejorar la convivencia en el futuro».

Aznar y González estaban convocados por «El país» y la Cadena Ser, que organizaron el encuentro para celebrar el 40 aniversario de la Constitución. Ambos posaron ante las cámaras, sonrientes y cordiales, sin atisbo de tensiones pasadas, y sin querer decir ni palabra sobre el caso del plagio que afecta de lleno al presidente actual, Pedro Sánchez, y que le está poniendo entre las cuerdas. Los dos sortearon las preguntas de los periodistas que les esperaban a su llegada al Colegio Oficial de Arquitectos.

Sentados frente a frente, se entretuvieron contando algunas anécdotas de su etapa en el Palacio de La Moncloa. Aznar se refirió a la placa que recordaba que el complejo fue inaugurado por Franco, y que estuvo allí sin tocarse durante los 14 años que González vivió en esa casa: «He vivido ahí más que en ninguna otra casa en mi vida», apuntó el socialista. «¡No había manera de sacarte!», bromeó Aznar. Y ambos recordaron con regocijo, y con no poco asombro de los presentes, la famosa mesa de Isabel II que está en el Palacio, y el uso que se le daba en la época, para «placeres» no precisamente laborales.

«Este señor»

Cuando acabaron con los chascarrillos, y mientras se dirigían uno a otro como «este señor», entraron a valorar el espíritu de la Transición, que permitió alcanzar acuerdos y consensos en una situación, según González, «peor que la de ahora». «La Constitución ha servido para que gobierne este señor y gobierne yo», comentó el expresidente socialista.

«Mantener el orden constitucional, que no se permita un golpe de Estado, es absolutamente prioritario», advirtió Aznar, al hablar de los independentistas catalanes. «Nosotros hemos cumplido de manera muy escrupulosa el reconocimiento plural constitutivo de España, hemos llegado al máximo», explicó Aznar, que incluyó en su argumento a González. «Nunca se nos ha ocurrido romper las reglas del juego, y mira que hemos discutido...»

González, que se mostró más por la labor de afrontar la reforma, reconoció que «tenemos un problema grave», en cuestiones territoriales, y por eso defendió un reforma en sentido «federalizante». «Hay que reforzar el título VIII, dejar claro que la lealtad es exigible y no puede renunciarse a que la soberanía nacional debe prevalecer», defendió.

González criticó a quienes dicen que no están a favor de una reforma «porque se nos va de las manos». Recordó que el consenso fue posible en la Transición, y ahora también debe serlo. «Es un problema de actitud política», insistió. «De fácil no tuvieron nada los pactos de la Transición, incluidos los de La Moncloa. Solo se avanza caminando». González, que con Aznar es uno de los máximos representantes de lo que se llama «bipartidismo», aprovechó para enviar un mensaje a los que hablan de nueva política: «Antes dicen que había bipartidismo imperfecto, porque ahora hay un cuatripartidismo mucho más perfecto, como todo el mundo sabe».