El líder de Vox, Santiago Abascal, a la izquierda, y el expresidente del Gobierno José María Aznar, a la derecha - EFE

Aznar sale al rescate del voto que se alejó del PP y se marchó a Vox

Génova aplaude al expresidente por plantar cara a Abascal: «Nos viene bien»

MadridActualizado:

José María Aznar tiene una autoridad moral de peso sobre muchos votantes potenciales de Vox. Lo saben en el PP y lo saben muy bien en el partido de Santiago Abascal, construido a partir de una escisión de los populares en 2013, durante la etapa de Gobierno de Mariano Rajoy, precisamente por no sentirse reconocidos en él. Igual que Aznar, quien se distanció de ese PP con el que no se identificaba. Por eso, cualquier mensaje que lanza Aznar dirigido a Vox tiene un impacto especial, y escuece a los dirigentes de este partido que siempre han admirado al expresidente.

Aznar entró de lleno en la precampaña la semana pasada, cuando en un acto en Las Palmas de Gran Canaria para presentar su libro apeló a unir el voto de centro derecha en torno al PP, para salvar la España constitucional. El miércoles pasado, participó en otro acto en Valencia, donde hizo un llamamiento desde su «autoridad moral» y su «historia» a la responsabilidad del electorado de centro derecha: «Que vote al PP y nada más que al PP».

Un mensaje nítido, dirigido contra la línea de flotación no solo de Ciudadanos, con el que Aznar se sintió cercano en su día, sino sobre todo de Vox, una especie de hijo rebelde e indignado del PP. El expresidente quiso anular el principal ataque de Vox contra los populares. La visión del PP como una «derechita cobarde» fue el origen de la fuga de muchos de sus votantes hacia el partido de Abascal. «A mí a la cara nadie me habla de una derechita cobarde porque no me aguanta la mirada», advirtió con gravedad el expresidente en Valencia. «Y cuando lo dice así de serio te aseguro que impresiona», comentó ayer un dirigente del PP.

Parece que Aznar se ha cansado de los ataques de ese hijo insurgente en el que muchos expopulares han encontrado su espacio. Al expresidente no le parecieron para tanto estas declaraciones cuando en octubre, después del mitin de Vistalegre donde Abascal sacó músculo, fue preguntado en Telecinco. «Es un chico lleno de cualidades», se limitó a decir entonces. «Todos los votos que tiene Vox son antiguos votos del PP, lo que estaba unido estaba mejor que separado», continuó. Conciliador. No como ahora. Ayer la candidata de Vox al Congreso por Vizcaya y exdirigente del PP, Nerea Alzola, le respondió: «Yo le hablo cuando quiera mirándole a los ojos de la derechita cobarde».

Vox: «Debilita a candidato»

Fuentes populares recuerdan cómo Abascal siempre ha tratado con el máximo respeto a Aznar, «su presidente», y cómo ha intentado acercarse a él en muchas ocasiones. A partir de ahí, en el PP de Casado están encantados con este papel de Aznar en la precampaña electoral. «Nos viene muy bien», reconocieron ayer en Génova. El mensaje central de los populares está siendo el de la necesidad de unificar el voto de centro derecha, ahí está la clave de todo, y creen que la ayuda de Aznar es importante, porque muchos votantes de Vox le siguen escuchando con respeto.

Aunque en Vox consideran que las palabras de Aznar perjudican a Pablo Casado. «¡Qué forma más absurda de debilitar a su propio candidato! Trata a Casado como a un hijo que necesita protección», expresó en la red social la líder de Vox Madrid, Rocío Monasterio.

En el acto de presentación de la candidatura del PP por Madrid, Casado agradeció «mucho» la implicación de Aznar en la campaña y aseguró que «tiene toda la razón». El líder del PP criticó a Abascal por llamarles «derechita cobarde»: «Es una falta de respeto». Recordó, sin ir más lejos, que ETA le puso a Aznar un coche-bomba y salió vivo de milagro, y también que el PP «es el partido que derrotó» a la banda terrorista. «No conozco a ningún valiente que presuma de serlo», sentenció en alusión a Vox. No funcionó. Y Abascal lo volvió a hacer.