Aznar dice que el Plan Ibarretxe tiene víctimas y bombas detrás y que sus posibilidades son literalmente cero

Madrid. Agencias
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El presidente del Gobierno, José María Aznar, subrayó hoy el rechazo de su Ejecutivo al plan soberanista del lehendakari Juan José Ibarretxe, que podría ser "tomado a broma" si no tuviese detrás "víctimas y bombas humeantes". Tras calificar de "deslealtad profunda" y "chantaje inaceptable" el proyecto del PNV, avisó a los nacionalistas de que sus posibilidades para ponerlo en marcha son "literalmente cero", y pidió "coherencia" a los socialistas para hacerles frente.

Aznar, en el transcurso de una rueda de prensa en La Moncloa que ofrecía junto al presidente de Polonia, Alexander Kwasniewski, quiso

reiterar una advertencia dirigida al tripartito vasco: El Estado de derecho tiene "todos los mecanismos y resortes" para que la unidad constitucional, el Estatuto de Autonomía y la ley sean "respetados" y

nadie los quiebre.

En este contexto, señaló que el plan presentado por Juan José Ibarretxe presenta una "profunda gravedad", que se ve aumentada por el anuncio de que el proyecto "se llevará adelante de todas, todas,  ocurra lo que ocurra". "En segundo lugar, quiero decir que es un plan que se apoya en el terror, y que sería para ser tomado a broma si no tuviese bombas humeantes, víctimas o pistolas humeantes detrás", agregó.

En este sentido, el presidente recalcó que se trata de un plan que se "ampara en el terror, se alimenta del terror y da la razón al terror --argumentó--. Fíjense lo que sería el mundo si todos tuviéramos la ocurrencia de, para decir que se quiere acabar con el terror, dar la razón a los que utilizan el terror, que es exactamente lo que se hace".

En tercer lugar, apuntó, la propuesta de Ibarretxe es "un acto de deslealtada profunda" que se combina con "un chantaje inaceptable"

que la democracia española "no va a aceptar en ningún caso". Dicho

esto, Aznar repitió que las posiblidades de ese plan son "cero". "Y para que no haya duda, le añaden: son ´literalmente cero´". 

El apoyo del PSOE

A continuación, Aznar consideró oportuno recordar que 48 horas antes de presentarse oficialmente el ´Plan Ibarretxe´, el PSOE pactó en Álava con el PNV, que "poco antes" se había hecho una "oferta formal" en Guipúzcoa para alcanzar otro acuerdo con los peneuvistas en la Diputación y que decidieron "romper" el Pacto por la Justicia junto a los nacionalistas.

"A todo esto, quiero añadir lo que pasó después de las elecciones municipales en Navarra con los pactos que se conocen por parte del

Partido Socialista", espetó. El presidente hizo hincapié en que los socialistas tenían "desde antes del verano" una propuesta de actuación común sobre la mesa, que "desgraciadamente fue desechada". "Tuvo una respuesta negativa, y yo lamento mucho esa respuesta", concretó.

No obstante, afirmó que le parecía "bien" que los dirigentes del PSOE hayan aparecido en la prensa de hoy confirmando que apoyarán las iniciativas del Gobierno contra la estrategia del lehendakari. "Me parece bien, y lo agradezco --apostilló--. Simplemente digo que un poco de coherencia política a la hora de ejercitar las responsabilidades que le corresponden a un partido como el socialista sería muy importante y, desde luego, bien recibido".

En este sentido, Aznar recalcó que cree "una obligación de los demócratas" trabajar por una alternativa específica en el País Vasco,

y que espera que algunos dirigentes del PSOE "lo acaben algún día por

entender".