El Ayuntamiento de Logroño alega que lo «ilegal» era no contratar al marido de la coordinadora

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EP

LOGROÑO. El alcalde de Logroño en funciones, Alberto Guillén, aseguró ayer que el grupo municipal socialista «usa el insulto para paralizar los proyectos del Gobierno» en vez de presentar propuestas y explicó que «lo ilegal» hubiera sido no elegir a la empresa que contrató al estudio del marido de la coordinadora de Desarrollo Urbano para el proyecto de la Gran Vía, «si los informes lo calificaron como el más idóneo».

Con sus palabras, Guillén salió al paso de las declaraciones del edil socialista Vicente Urquía, quien el pasado jueves pidió la dimisión, o el cese, de la coordinadora de Desarrollo Urbano, después de saber que se le ha concedido al estudio de su marido el proyecto de tres obras, la última la remodelación de la Gran Vía.

El alcalde en funciones de la capital riojana explicó que, en este caso, «no se ha realizado una adjudicación a un familiar de un alto cargo», sino que «se ha encargado un proyecto a una empresa», en el caso de la Gran Vía a «Estacionamientos Gran Vía Logroño S. L,» y después ésta «ha contratado a unos trabajadores (los del estudio del marido) dentro de su libertad de empresa».