Torra, ayer en las jornadas del Círculo de Economía en Sitges
Torra, ayer en las jornadas del Círculo de Economía en Sitges - EFE

El aviso de la empresa catalana a Quim Torra

El Círculo de Economía atribuye al «procés» la pérdida de peso de Cataluña

SITGES (BARCELONA)Actualizado:

Desde hace años, en concreto desde el inicio del proceso soberanista, cada primavera todos los presidentes de la Generalitat se someten a un ritual no siempre cómodo. La inauguración de las jornadas que el Círculo de Economía celebra anualmente en Sitges (Barcelona) -este año en su edición número 35- es la ocasión para la que esta influyente entidad, contraria a la secesión, la mas emblemática defensora de la llamada «tercera vía», aproveche para, sino abroncar, sí advertir de manera clara y rotunda contra las vías unilaterales que, avisan, son una amenaza seria y fundada contra la economía y la convivencia.

Ayer por la tarde no fue menos, y el presidente del Círculo, Juan José Brugera, reclamó al jefe del ejecutivo catalán, Quim Torra -que pronunció como es costumbre la conferencia inaugural- que ponga a un lado el «conflicto político que lo llena todo» y se ponga ya a gobernar, en definitiva que orille el monotema procesista. «Hay que priorizar el gobierno de las cosas», imploró Brugera, que insistió en que el «conflicto catalán» solo se resolverá por la vía del «diálogo y la negociación», como de manera reiterada ha expresado el Círculo de Economía en reiteradas notas de opinión.

Esta institución, después de que la Assemblea Nacional Catalana haya tomado por asalto la Cámara de Comercio de Barcelona, permanece, junto a la patronal Fomento del Trabajo, prácticamente como última la voz no contaminada por el independentismo de un empresariado que ve como el «procés» sigue irradiando contaminación sobre el conjunto de la sociedad catalana. Un monotema tóxico, y a criterio del empresariado, paralizante.

Ante la mirada impasible de Torra, Brugera reconoció que «si bien no se han hecho realidad aquellos augurios que presagiaban una caída radical de la actividad económica en Cataluña, la pérdida de poder económico empieza a notarse», tanto por lo que respecta a la pérdida de sedes empresariales como por la ausencia de figuras de esta comunidad en los centros de poder del Estado y europeos. El presidente del Círculo, que en pocas semanas abandonará la presidencia de la entidad, brindó a Torra la ayuda de la institución para trazar un plan, una «hoja de ruta» para recuperar influencia.

A su lado, impasible, como si viviese instalado en una galaxia lejana, Torra pareció que no había escuchado nada, a tenor de su intervención, centrada, en el juicio en el Tribunal Supremo, el 1 de octubre, la represión del Estado y el análisis en clave independentista de las pasadas elecciones... nada que no se le hubiese escuchado otras veces, muy lejos de lo que se espera de un presidente de la Generalialitat en un foro de tipo económico.

Quizás más que en ninguna otra ocasión fue visible la desconexión entre el jefe del Govern y la empresa catalana, todo hay que decirlo, ayer prácticamente huérfana de representantes de primer nivel para escuchar al president. Toda una señal. «Al menos Artur Mas, incluso Carles Puigdemont, hablaban de economía», se lamentaban ayer miembros del Círculo tras escuchar a Torra.

Indiferencia

Éste, ajeno a todo, y después de la llamada al orden de Brugera, pidió a los empresarios que le ayudasen en su plan rupturista. «No se trata de si somos independentistas o unionistas», aseguró el president, que reclamó a los empresarios que se sitúen «en primera fila» a la hora de defender un referéndum «para decidir el futuro del país», que «es el único camino de estabilidad y progreso posible». Miradas de circunstancias entre los presentes. Hubo un tímido aplauso de cortesía y Torra abandonó las jornadas como si hubiese pasado por allí un alienígena, entre la indiferencia de los asistentes, casi como si ya diesen al personaje por imposible.

A medio camino entre la economía y la política, las jornadas del Círculo prosiguen hoy con la intervención del líder de Podemos, Pablo Iglesias, y la ministra en funciones Nadia Calviño. Mañana clausura el encuentro el presidente Pedro Sánchez.