Arte e Historia, el lado desconocido del Congreso

Los políticos y funcionarios no son los únicos que pasan sus horas entre los muros de la Cámara Baja

MadridActualizado:123456
  1. Los Reyes Católicos

    Isabel y Fernando presiden el Congreso
    Isabel y Fernando presiden el Congreso - EFE

    El Congreso de los Diputados supone un escenario único para la celebración de plenos y sesiones parlamentarias. El edificio que actualmente alberga la política nacional es el Palacio de las Cortes, situado en pleno corazón de Madrid. No es el edificio original, puesto que este ardió en un incendio en 1823. Las obras de reconstrucción se iniciaron en octubre de 1843 y siete años después, en 1850, reabrió sus puertas.

    En su Salón de Sesiones, donde se dan cita los 350 diputados, cuenta con numerosos homenajes a la historia nacional y a su monarquía, por la que hace un repaso a lo largo del tiempo.

    Por esto, en la tribuna que preside el hemiciclo se encuentran dos estatuas de mármol de carrara blanco de los Reyes Católicos, colocadas a cada lado del tapiz que luce el escudo de España.

  2. Héroes nacionales

    Nombres históricos en los muros del Congreso
    Nombres históricos en los muros del Congreso - JAIME GARCÍA

    Las referencias históricas en el Salón de Sesiones van más allá de las obras pictóricas y las esculturas. Tallados en piedra, a cada lado del púlpito desde el que los diputados se dirigen al hemiciclo, se pueden ver los nombres de algunos héroes nacionales.

    Como si el visitante fuera uno de los ocupantes de los sillones del Congreso, a su izquierda puede encontrar los nombres de Juan de Padilla, Juan Bravo, Francisco Maldonado, Juan Lanuza, Diego Heredia y Juan de Luna. A su derecha, los de Daoíz, Velarde, Álvarez, Palafox, Moreno y Ruiz Mendoza.

    Estos fueron contendientes en tres batallas de la historia de España: la Guerra de las Comunidades (el levantamiento de los comuneros de Castilla que tuvo lugar entre 1520 y 1522), las Alteraciones de Aragón (los conflictos que acontecieron durante el reinado de Felipe II en Aragón) y la Guerra de la Independencia (el conflicto bélico que entre 1808 y 1814 enfrenó a Espaá, junto Reino Unido y Portugal, a la Francia de Napoleón).

  3. La escalinata de los leones

    La entrada de los leonos del Congreso
    La entrada de los leonos del Congreso - ÁNGEL DE ANTONIO

    Los leones del Congreso o, lo que es lo mismo, la entrada de la Carrera de San Jerónimo supone uno de los principales atractivos para aquellos que visitan la Cámara Baja.

    Acostumbrados a las fotografías y a los turistas, las dos esculturas de bronce –llamadas Daoíz y Velarde– que custodian el Congreso esconden tras de sí una puerta que solo se abre en «ocasiones especiales».

    Tras el tapiz del hemiciclo, se encuentra una entrada que se conecta con la calle y que se habilita, gracias a una escalera, cuando el Rey acude al hemiciclo. También se utiliza en la sesión inaugural de las Cortes y, desde 1997, en la jornada de puertas abiertas del Congreso.

  4. Las Cortes españolas, a través del arte

    El tapiz y los cuadros que presiden el hemiciclo
    El tapiz y los cuadros que presiden el hemiciclo - ÁNGEL DE ANTONIO

    Las Cortes de Cádiz tienen protagonismo con una obra de José María Casado del Alisal que representa la sesión plenaria en la que los diputados juraron su cargo en 1810.

    Otra obra de arte que refleja un pasaje histórico de España es la obra titulada María de Molina presenta a su hijo Fernando IV en las Cortes de Valladolid de 1295, cuyo autor es Antonio Gisbert.

    María de Molina fue reina regente durante la minoría de edad de Fernando IV (1295-1301), aunque no fue la única ocasión en la que lideró un reinado regente. Fernando IV debido a la deslegitimación del matrimonio de sus padres tuvo dificultades para llegar al trono, pero se convirtió en Rey en 1301.

  5. Las capitales de España

    Detalle de las bancadas del Congreso
    Detalle de las bancadas del Congreso - ÁNGEL DE ANTONIO

    Casi como un detalle inadvertido. Así se presentan los escudos de las capitales autonómicas en la herradura que forma el hemiciclo del Congreso. Un pequeño guiño al modelo territorial de España.

    Del tamaño de una mano, y pintadas también así, se encuentran los escudos de Madrid o Valencia, entre otros.

    Un dato curioso: algunas ciudades están repetidas, aunque incluso algunos ujieres del Congreso desconocen el motivo.

    No son las únicas pinturas del Salón, ya que en los muros de este espacio el visitante también puede encontrar obras en las que se representa a grandes personajes nacionales: El Cid, Cristóbal Colón y Miguel de Cervantes son solo algunos.

  6. La bóveda del Congreso

    La bóveda del Salón de Sesiones
    La bóveda del Salón de Sesiones - ÁNGEL DE ANTONIO

    Una bóveda acristalada, cuyo autor es Carlos Luis de Ribera, vigila todas las decisiones que se toman en el Congreso. Isabel II también está reflejada en el techo del hemiciclo, donde todavía se puede ver el rastro del 23-F. La pintura de esta Reina supone una alegoría a España.

    Los disparos de Tejero se mantienen impertérritos en las paredes de la Cámara Baja por orden del presidente del Congreso de aquella época. Una orden todavía vigente.

    Fueron los mismos disparos que rebotaron en el cristal antibalas que un día se escondía tras la vidriera de la bóveda.

    Si el visitante baja la vista, a media altura se encontrará con las virtudes que todo diputado debe tener, las virtudes cardinales. Estas son: la prudencia, la fortaleza, la templanza y la justicia. Todas en femenino salvo una: el amor patrio.