El arrestado en Vitoria captó en Marruecos a otro yihadista para atentar en España

El juez envía a prisión al detenido, que estaba dispuesto a financiar y preparar el ataque

Madrid Actualizado: Guardar
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El supuesto yihadista arrestado en Vitoria el pasado martes, de 21 años, captó a otra persona en Marruecos con la que planeó un ataque terrorista en España. Residente en Algeciras, aunque era un individuo resbaladizo con una gran movilidad por toda España, el arrestado ha sido enviado a prisión sin condiciones este jueves por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. Nacido en Gerona y de origen marroquí, el encarcelado, Anis M. Rabet, asumió el liderazgo de la preparación del atentado y estaba dispuesto a proporcionar a su compañero todos los recursos y elementos necesarios para el ataque.

La labor de captación y adoctrinamiento de Rabet no era una actividad meramente intelectual: el encarcelado llevó a cabo acciones concretas para difundir la ideología yihadista y captar combatientes. Tras conocer e involucrar en su causa a Ismail Amaghtir, el arrestado en Marruecos en octubre del año pasado, ambos se determinaron a atentar en España, un ataque que ejecutaría Amaghtir. El encarcelado en España se comprometió a prestarle apoyo logístico y económico, suministrarle la financiación necesaria para la actividad preparatoria y aportarle un vehículo y armas blancas para su perpretación. En el registro practicado tras su arresto el pasado martes en Vitoria también se halló un arma blanca envuelta.

Durante los preparativos, Amaghtir informó de forma puntual a Rabet de todos los avances, tanto por vías electrónicas como a través de reuniones en Marruecos. En el teléfono móvil del encarcelado se encontraron fotos que revelan un encuentro de ambos en Tánger, en el norte del país, con archivos de audios.

Después de que Marruecos arrestase a su compañero, Ismail Amaghtir, a quien radicalizó y adoctrinó tras conocerse en 2017 en la ciudad marroquí de Castillejo, Rabet no se lo puso fácil a los investigadores. Adoptó medidas de seguridad para evitar ser perseguido (interrumpió las publicaciones radicales en redes sociales y cambió constantemente de teléfono y medios de comunicación) y modificó su residencia en los últimos tiempos, alternando entre su domicilio familiar y ciertos locales en los que trabajaba y pernoctaba.

La radicalización de Rabet durante los últimos años se hizo visible a través de sus cambios de costumbres, en su actividad en internet y su vinculación con personas y actividades radicales islamistas y potenciales terroristas, según relata el magistrado, que le atribuye un delito de terrorismo. El juez Pedraz, que le ha tomado declaración este jueves, explica que el arrestado se erigió como una figura reconocida en la red y con capacidad para justificar y publicitar el ideario y los atentados del autodenominado Estado Islámico. El juez considera que existe riesgo de que el investigado se fugue y continúe con su actividad terrorista.