Antena 3 aumenta el número de «robinsones» para explotar el filón

F. PÉREZ
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MADRID. Crecen como los problemas. La segunda edición de «La isla de los famosos», que llegará a la pantalla a principios del mes que viene, duplicará el número de «robinsones cuore» con respecto a la plantilla que conformó el primer «reality rosa» de la historia de la televisión en España, precursor de los lodos «glam» que llegaron después.

Para regocijo de los mosquitos (profundamente deprimidos desde que Paola Santoni abandonó su área de influencia), los dieciséis nuevos aventureros (entiéndase el término como sinómino de exploradores y no tengan en cuenta, aunque en algunos casos les pueda tentar, otras acepciones menos condescendientes) se trasladarán en breve a la Bahía de Samaná, en la República Dominicana, donde se dividirán en dos grupos que convivirán en dos playas diferentes durante la primera fase del concurso, que se aproxima cada vez más al formato clásico de «Supervivientes». En el apartado de novedades, cabe destacar que todo apunta a que Nuria Roca podría ser la encargada de conducir las galas especiales desde Madrid. Paula Vázquez volverá a viajar hasta la isla.

Entre los aspirantes a «señor de las moscas couché» (y a no a acabar cazándolas) hay de todo, incluso algunos casos realmente inesperados. No faltan las guapos y guapas, algunos con certificado incluido. Como Vania Millán (la «Miss España» que, tras llegar con el escándalo, nunca existió) o Isaac Vidjarakou, el primer Mister España de color, dueño de unos pectorales de esos que nos sacan los colores al resto de los mortales (consulten Internet).

Por sus parejas les conoceréis

El cada vez más amplio surtido grupo de los «ex» también está bien representado. Quizás porque el acoso de Jasminine le ha obligado a huir a otro continente, Marc Ostarcevic (ex de Norma Duval) se ha apuntado al invento. Le respaldan Asdrúbal (de Bibiana Fernández), Jorge Salatti (de Marta Sánchez), María Pineda (de Joaquín Cortés) y el nadador Felipe López (que guardaba la ropa de Paloma Lago y Lara Dibildos). El gremio de los actores contará con Jeannette Rodríguez (la sin par protagonista de culebrones míticos de los ochenta como «Cristal» y «La dama de rosa») y Alejandra Grepi, dueña de una de las carreras más heterogéneas de nuestro cine, en la que cabe de todo (aunque a veces no la ropa).

En otro grupo podríamos enclavar a los jóvenes, pero también macizos/as y con una experiencia televisiva más o menos amplia. En este apartado cabrían Silvia Fominaya («Waku, waku», «Enrédate»), Elsa Anka («El gran juego de la Oca») o Pilar Soto («Mamma Mía»). Por cierto, a esta última se la relacionó sentimentalmente durante un tiempo con Marc Ostarcevic (si no fuera por que en los últimos meses, dibujando una leyenda que ni Julio Iglesias, se le ha relacionado con la mitad del censo femenino, se podría pensar que aquí podrían saltar chispas para el fuego de campamento).

Por razones obvias (no cumple todos los requisitos), no cabe en este último apartado, pese a su bagaje televisivo, el siempre ocurrente y saleroso Paco Vegara, al que se recordará por concursos como «Quatro» o «¡A saco!». Habrá que incluirlo en el capítulo de los inclasificables, en el que también estarían Coral Bistuer (campeona de taekwondo y tertuliana cada vez menos habitual), Nacho Sierra (conocido por domar fieras en «Crónicas Marcianas», aunque alguna siempre quedaba suelta) y el humorista Santiago Urrialde (célebre por su «Reportero total» y, especialmente, por el delirante «Rambo» que no sentía las piernas). Como él mismo diría: «Esto es un infierno».