Presidencia del Congreso

Las anécdotas de los otros presidentes del Congreso

Hasta diez diputados han ejercido el máximo cargo de la Mesa antes que Ana Pastor. Aquí, una recopilación de algunas curiosidades durante los años de sus mandatos

MADRIDActualizado:

Un total de diez diputados han tenido el honor de ejercer la Presidencia de la Mesa del Congreso antes de la llegada de Ana Pastor a dicho puesto. Muchos de ellos han regalado frases y anécdotas que, sin duda, quedarán para la historia.

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  1. Patxi López Álvarez

    Pese a presidir el Congreso solo seis meses, la suya es la legislatura de las anécdotas. El bebé de Bescansa, vestuarios hasta este año poco habituales en el Congreso, besos apasionados dignos de una comedia romántica de sobremesa... Patxi López acabó extenuado de mandar silencio y llamar al orden en los pocos meses que ejerció el cargo.

    «Hay que dejar de lado los espectáculos», afirmó el socialista desmarcándose de la mediatización que vivió lo que acontecía en el Congreso más allá de la mera política. El 28 de abril, en el último pleno de la XI Legislatura, se marchó lamentando «profundamente el fracaso de esta Cámara para llegar a un acuerdo para formar Gobierno».

  2. Jesús Posada Moreno

    La socarronería del popular es de sobra conocida por parlamentarios y periodistas y es una cualidad que mantuvo en el ejercicio de sus funciones. En plena crisis no dudó en transmitir lo siguiente a miembros de su partido en la Cámara Baja: «Me han dicho que en Soria hay un votante al que todavía no hemos fastidiado; que no se confíe porque lo estamos localizando».

    En otra ocasión, preguntado en el Congreso sobre las iniciativas ciudadanas de «tomar» y «rodear» esta institución, contestó que «no se han meado encima del comisario ni del presidente, hasta ahí no han llegado. Hemos ganado un poco, ya vamos 1-0. Que los policías no se han sumado a Greenpeace, pues esto sí que es bueno, eso está muy bien. Reflexionemos».

  3. José Bono Martínez

    Fue el primer presidente del Congreso en ser elegido por mayoría simple en segunda votación. El controvertido político socialista se enfrentó a su propio partido al proponer el homenaje en la Cámara Baja a sor Maravillas Pidal —canonizada por Juan Pablo II—. Nunca negó su afición a «estar en la procesión y también tocar las campanadas».

    Tras rechazarse su propuesta y verse obligado a dar marcha atrás, el entonces presidente del Congreso comentó descuidadamente a tres diputados del PP que «en esta historia hay una santa y algún malo» y se refirió a sus compañeros como «los hijos de puta del partido propio». Descuido captado por las cámaras de televisión.

  4. Manuel Marín González

    Su anécdota más sonada fue la protagonizada con el entonces líder de la oposición, Mariano Rajoy. El actual presidente en funciones estaba extendiéndose demasiado, para tedio de los presentes, y Marín entró en una discusión con él, quien se quejaba de que la intervención de Zapatero había sido aún más larga.

    «Vaya concluyendo, la comparación no es con el presidente del Gobierno, está usted ahora en la oposición, lo lamento profundamente, no quería decírselo», le espetó Marín a Rajoy.

  5. Luisa Fernández Rudi Úbeda

    Fue toda una sorpresa el anuncio de su candidatura a presidir el Congreso por José María Aznar. En el 2000, se convirtió en la primera mujer de la historia de la democracia española en ostentar este cargo.

    Ana Pastor se ha convertido en la segunda diputada en conseguir dicho privilegio.

  6. Federico Trillo-Figueroa Mtnez.-Conde

    La más célebre frase jamás pronunciada en el Congreso de los Diputados salió de sus labios. Un micrófono abierto traicionó al presidente de la Cámara Baja y resonó por toda la sala un contundente y exasperado «¡manda huevos!».

    Trillo, que se tomó el asunto con humor, instó al autor de su retrato oficial en el Congreso a incluir en el tampón secante de su escritorio la traducción en latín de la ilustre cita: «uvst testes!».

  7. Félix Pons Irazazábal

    Es el que más tiempo ha estado en el cargo con casi diez años en el mismo. Fue la máxima autoridad de la Mesa durante tres legislaturas consecutivas y en todas ellas con mayoría absoluta.

    El 27 de diciembre de 1995, después de haber insinuado que iba a dejar la política, cerró el último pleno de la legislatura con las siguientes palabras: «Se levanta la sesión y algo más».

  8. Gregorio Peces-Barba Martínez

    Considerado uno de los padres de la Constitución, decidió no ejercer su derecho a voto en las sesiones del Congreso para respetar la imparcialidad que representaba su figura. Logró la presidencia con 338 votos a favor y ninguno en contra —nunca vista semejante contundencia en otra legislatura—.

    Obsesionado por la enseñanza, logró una excedencia especial —sin percibir remuneración— para compatibilizar su cargo con la docencia en la Universidad Complutense de Madrid. En 1986 cesó de sus funciones y dejó la política para centrarse en la fundación de la Universidad Carlos III de Madrid.

  9. Landelino Lavilla Alsina

    A Landelino Lavilla le tocó vivir el capítulo más negro de la democracia desde la Restauración borbónica de 1975: el golpe de Estado de Tejero del 23 de febrero de 1981.

    En esa sesión, el presidente del Congreso estuvo doblemente aterrado ya que, durante la misma, su mujer y uno de sus hijos estaban presentes en la Cámara. Lavilla aseguró tras la tentativa de Tejero que en todo momento tuvo un ojo puesto en ellos.

  10. Fernando Álvarez de Miranda y Torres

    Como primer presidente del Congreso, fue una de las cinco personas que estampó su firma sobre el texto final de la Constitución de 1982.

    Era un orgulloso palentino y osornense. Tanto que el presidente chileno, tras oír hablar del amor de Álvarez por su pueblo, decidió acudir con éste a Osorno en una visita oficial que realizó a España.