Miquel Roca y Jaume Giró, en el centro, durante la presentación del indorme de la Sebap
Miquel Roca y Jaume Giró, en el centro, durante la presentación del indorme de la Sebap - ABC

Amics del País alerta de los «riesgos de la desobediencia»

La entidad catalana subraya la necesidad de diálogo entre Gobierno y Generalitat

BarcelonaActualizado:

«Si se acaba identificando desobediencia y catalanismo, saldrá perdiendo el catalanismo». Con estas palabras ha querido alertar la Sociedad Económica Barcelonesa d’Amics del País (Sebap) de los riesgos que implica una «radicalidad simplista» que, aseguran, no hará más que debilitar la base del catalanismo. «Entrar en la vía de la desobediencia generará problemas, causará dificultades, suscitará tensiones y situará una buena parte de la sociedad entre dos legalidades», puede leerse en el informe anual que la entidad presidida por Miquel Roca ha presentado esta semana y en el que se apela a la «imperiosa necesidad de diálogo» entre el Gobierno y la Generalitat.

Amics del País, en la que se integra también el director general de La Caixa, Jaume Giró, y el exministro de Industria, Joan Majó, así como Javier de Godó, Josep Caminal y Carles Duarte, propone un «pacto transaccional» entre Gobierno y Generalitat para desbloquear la situación con respuestas en el ámbito fiscal, cultural y de autogobierno, y subraya que «persistir en el camino de la desobediencia tiene muchos riesgos», entre los que destaca «el de hacer imposible el orden, una condición básica del progreso y de la democracia». «A corto o largo plazo, la hegemonía que ahora tiene el catalanismo soberanista, generaría tantos anticuerpos en el interior de la sociedad catalana que se podría producir el efecto contrario del que se persigue», alerta un documento que también afea «la vía de la judicialización» y reprocha al Gobierno que destine sus energías al «choque interno». En este sentido, la entidad catalana le recomienda que «reconozca la realidad como es para promover la sinergia entre los territorios más dinámicos de la sociedad española».

Pacto y desbloqueo

Es por eso la Sebap señala que «lo más inteligente sería llegar a un pacto transaccional entre el Gobierno de España y la Generalitat que permita desbloquear la situación» y propone consensuar un programa catalán de mínimos para ser negociado con el Estado, lo que considera «un objetivo perfectamente factible», siempre y cuando se deje de lado «las tentaciones de demonizar al adversario». Para el presidente de la entidad, Miquel Roca el diálogo debería ser impulsado no sólo por el Ejecutivo central, sino también por los sectores catalanes partidarios de dar ese paso puesto que, a su juicio, de no producirse un acuerdo político podrían verse afectadas las perspectivas de crecimiento del conjunto de la economía española.

El documento también constata que «la ilusión independentista ha implicado también la contención, el silencio, el malestar o la oposición de quienes no son independentistas o no creen conveniente serlo» y concluye que el diálogo entre Cataluña y España no es posible si el Ejecutivo español no reconoce la identidad catalana, pero tampoco lo es si la Generalitat «no quiere reconocer la realidad española tal como es».

«El diálogo no obliga a renunciar a las posiciones propias pero sí a reconocer las de la otra parte». El informe pone de relieve la necesidad de alcanzar acuerdos políticos en la administración central tras casi un año de Gobierno en funciones, y apuesta por proseguir las reformas para poner fin a las debilidades del modelo económico que llevaron a la crisis. Asimismo, insta a dar respuesta a las reivindicaciones y problemas de la sociedad más castigada por la crisis y la globalización para poner freno al populismo creciente a escala internacional.