Alta política en los yates de «El Pocero»

Una de las mayores frustraciones de los paparazi que llegaron a Mallorca a principios de semana fue descubrir que los dos inmensos barcos del constructor Francisco Hernando Contreras, más conocido

PALMA DE MALLORCA. ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS FOTOS: ERNESTO AGUDO
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Una de las mayores frustraciones de los paparazi que llegaron a Mallorca a principios de semana fue descubrir que los dos inmensos barcos del constructor Francisco Hernando Contreras, más conocido como «El Pocero», se habían esfumado de pronto del Club de Mar, donde estuvieron atracados hasta el pasado domingo, y que, por lo tanto, no podrían vender esas fotografías de plena actualidad desde que estalló el llamado «caso Seseña» y sus trece mil viviendas. Y es que los barcos de «El Pocero», aparte de ser espectaculares por sí mismos, se convierten en noticia por el perfil de los invitados de su hospitalario propietario.

Sin embargo, ayer por la mañana, las dos embarcaciones del constructor, el «Clarena» y el «Cala», habían regresado de su travesía de tres días y aparecieron otra vez amarrados en el Club de Mar. Como pudo comprobar ABC, en su cubierta se podía ver a Paco «El Pocero» con otras personas, aunque entre ellas no estaban los políticos cuyos nombres se relacionan con el del constructor.

Y es que testigos presenciales aseguran haber visto el verano pasado, ya fuera a bordo del «Clarena» o del «Cala», a políticos como Eduardo Zaplana, Jaume Matas o José Bono, por citar algunos ejemplos. Afirman, incluso, que al ex ministro valenciano le divisaron el pasado martes en el menor de los dos barcos del constructor, el «Cala», que se encontraba fondeado frente al Puerto de Ibiza.

Fuentes del PP, sin embargo, descartan que Zaplana estuviera en este barco y, aunque reconocen que el político está navegando estos días por el archipiélago balear, aseguran que lo hace en otra embarcación, probablemente la del empresario Francisco Pérez, conocido como Paco «el Gasofa», por ser propietario de numerosas gasolineras. Pérez era hasta hace un año presidente del PP de Benidorm por designación directa de Zaplana.

Cedió un avión a Rocío Jurado

Aunque el propio Zaplana concedió a «El Pocero» (en marzo de 2004) la medalla de plata al Mérito en el Trabajo, la única relación que ambos muestran en público es de frialdad recíproca. Incluso, fuentes cercanas a Zaplana aseguran que si el ex ministro hubiera usado alguna vez uno de esos barcos, lo hubiese hecho en régimen de alquiler. Pero, ¿qué necesidad tiene un hombre tan rico como Francisco Hernando de alquilar sus propias embarcaciones de recreo? Y es que la generosidad de «El Pocero» es tal que incluso cedió uno de sus aviones privados (tiene cuatro y éstos sí los alquila) a Rocío Jurado para que la trasladaran desde la clínica de Houston.

Hasta hace un par de meses, las dos embarcaciones del constructor, el «Clarena», de 46 metros de eslora, y el «Cala», de 30, permanecían amarradas en Puerto Portals, lo que costaba a su propietario unos 150.000 euros anuales.

Sin embargo, el verano pasado «El Pocero» quiso comprar Puerto Portals entero a los titulares de la concesión, la familia alemana Graf, y la operación se complicó de tal manera que terminó en los tribunales de justicia.

Mientras los Graf aseguraban que el constructor les tenía que pagar 110 millones de euros, «El Pocero» decía que no iba a desembolsar por esa operación más de nueve millones, ya que entendía que la concesión del puerto caducaba mucho antes (en 2018) de lo que le habían dicho (en 2031).

Como ambas partes se sentían engañadas por la otra, el juez que lleva el caso decidió, por lo pronto, aplicar unas medidas cautelares: a la sociedad que gestiona el puerto le bloqueó las acciones y al constructor le obligó a depositar una gigantesca fianza de 33 millones de euros.

Expulsado de Puerto Portals

El primer efecto colateral del conflicto no se hizo esperar. Los Graf aprovecharon que en mayo terminaba el contrato de alquiler del amarre para echar del puerto a las embarcaciones del «Pocero». De hecho, durante una salida al mar del «Clarena» colocaron otra embarcación en su lugar y el «Clarena» tuvo que buscar un nuevo amarre, que finalmente encontró en el Club de Mar, a donde fue trasladado también, poco después, el «Cala».