Alemania extradita al presunto etarra Elkoro a España

Berlín. Agencias
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La justicia alemana ha autorizado la extradición a España del presunto etarra Pablo Elkoro, sospechoso de intervención en un atentado con bomba de 1997, tras desestimar las alegaciones de su defensa sobre el peligro de sufrir torturas. La audiencia de Nuremberg dio el visto bueno a la entrega de Elkoro, detenido en enero pasado y al que en España se imputa, además de implicación en un atentado contra la base militar de Araca (Alava), el envío de cartas amenazadoras a embajadas y al sectorturístico.

La justicia alemana adoptó esta decisión tras analizar los argumentos de los abogados de Elkoro respecto al peligro a que éste fuera torturado en España, informó hoy a EFE el juez y portavoz de esa audiencia, Bernhard Wankel. A juicio de la justicia alemana, "no existen indicios concretos de peligro de tortura por parte de las autoridades españolas", según apunta el dictamen, que fue transmitido a la defensa de Elkoro elpasado lunes. 

La argumentación señala que España "no sólo es miembro de la Unión Europea", sino también de la Convención sobre Defensa de los Derechos Humanos y suscriptor del documento contra la tortura y eltrato inhumano de 1984. La audiencia hace alusión asimismo a los informes "periódicos" de la ONU, en los que se expresa "preocupación" por casos de tortura y malos tratos por parte de las fuerzas de seguridad española. Tal "preocupación" no permite suponer, sin embargo, que en elpaís se cometan "de manera sistemática y abierta violaciones de losderechos humanos" como parte de la lucha antiterrorista. 

Lo único que se puede concluir es que, a juicio de la ONU, debería mejorarse el proceder en lo que se califica de casos "algo más que aislados". Una investigación de esos casos concretos no es competencia de una proceso de extradición, continúa la argumentación. Según explicó a EFE Wankel, la decisión de Nuremberg es irrevocable y la entrega de Elkoro a las autoridades española es "solo cuestión de unas semanas, no de meses", en cuanto el Gobierno federal dé su visto bueno. 

Existe la posibilidad de presentar una protesta ante el Tribunal Constitucional -"lo que sería una medida extraordinaria, fuera de locomún", aclaró el juez-, pero ello sólo podría retrasar la extradición, pero no impedirla. Según Wankel, la decisión de entregar a Elkoro se ha fundamentado en estas consideraciones y la justicia alemana sólo se ha encargado de comprobar que los hechos que le imputa la justicia española serían asimismo delictivos en Alemania.

No se ha procedido a investigar, en cambio, si el presunto etarra contaba con una red de apoyo en Alemania, ni si en ese país incurrióen otras posibles actividades delictivas. Elkoro, hijo de José Luis Elkoro, antiguo miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, fue detenido en Alemania el 21 de enero bajo identidad falsa, ya que llevaba un documento nacional de identidad español a nombre de Miguel Angel Varela Figueroa. 

La detención se hizo en razón de una orden emitida contra Elkoro por las autoridades españolas el 23 de noviembre de 1999, como presunto miembro del comando Araba e implicado en el atentado contra la base militar alavesa, perpetrada con 40 kilos de amosal. Elkoro vivía en esa ciudad alemana desde 2000, y había residido en distintos domicilios de amigos o pisos de estudiantes. 

Su primer encontronazo con las autoridades alemanas se produjo cuando circulaba con una bicicleta sin luces, lo que le valió una denuncia a nombre de "Miguel Angel Varela", pero posteriormente se comprobó que sus huellas dactilares constaban en los archivos. En este tiempo, estuvo trabajando en diversas ocupaciones ocasionales y llevó una "vida típica de estudiante", explicó Wankel. 

El juez de Nuremberg calificó de "incorrectas" informaciones difundidas por Askatasuna, desde Bayona, según las cuales Elkoro pasó la primera etapa de su detención bajo duras condiciones, en una celda de total aislamiento, poco ventilada y mal iluminada. Unicamente en las primeras semanas estuvo efectivamente aislado -"como cualquier otro presunto implicado en un caso de terrorismo"- y posteriormente se aliviaron sus condiciones, de manera que estaba en contacto con otros presos "si quería" -añadió Wankel- y podía asimismo recibir visitas, en los horarios establecidos.