El alcalde de Rincón que sufrió un atentado de ETA pide ayuda a Aznar

JOSÁ MARÍA CAMACHO
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MÁLAGA. El alcalde de Rincón de la Victoria, José María Gómez, del PP, que sufrió un atentado de ETA en septiembre de 1997, al colocarle una bomba lapa en su coche, ha reclamado al presidente del Partido Popular y del Gobierno, José María Aznar, «un minuto» de su tiempo para explicarle las razones de por qué ha sido expedientado por su partido. El PP ha acordado abrir a Gómez un expediente disciplinario, que podría desembocar en su expulsión, por cometer una falta «muy grave». Según la dirección popular, el alcalde ha contratado de forma irregular en el Ayuntamiento a algunos de sus familiares y también del portavoz socialista.

El alcalde popular defendió la legalidad del proceso llevado a cabo en el Consistorio y lamentó que su partido a nivel provincial haya desencadenado una crisis, que puede llevar al PP a perder la Alcaldía de la localidad costasoleña. El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria está gobernado por el PP, que obtuvo nueve concejales en las pasadas municipales, y el Partido Andalucista.

PP contra PP en los juzgados

Los populares, sin embargo, se han dividido en dos grupos. Uno que defiende al alcalde y otro que apoya al edil Francisco Salado, elegido nuevo presidente del PP local en una asamblea que resultó polémica y que ha sido impugnada en los tribunales por José María Gómez y admitida a trámite por un juzgado madrileño.

El alcalde de Rincón señaló que sólo pide un minuto para hablar con José María Aznar, ya que tiene cerradas las puertas en Málaga. El alcalde afirmó que las contrataciones del Ayuntamiento han sido legales, se ha respetado escrupulosamente la ley y no se ha vulnerado ninguna norma. El alcalde anunció la apertura de una comisión de investigación para demostrar la legalidad de los contratos y denunciar las acusaciones de la dirección provincial.

El presidente del PP local, Francisco Salado, manifestó por su parte que el procedimiento no ha sido el correcto y criticó el acuerdo alcanzado con el portavoz municipal del Partido Socialista, José Domínguez Palma, quien negó las acusaciones del presidente popular en Rincón y advirtió que el problema no está en el seno de su partido, sino en el PP y, concretamente, en el «rifirrafe» que mantienen Salado y Gómez desde hace tiempo por la dirección.