El alcalde propone defender «los derechos de los logroñeses» frente a los inmigrantes

El regidor municipal, en el Debate del estado de la ciudad, cree que «el que más tiempo lleve, más derechos tiene» y pide más financiación al Gobierno central

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SONIA BARRADO

LOGROÑO. El alcalde de Logroño, Julio Revuelta, se ha sumado a las declaraciones realizadas por el presidente riojano, Pedro Sanz, sobre la necesidad de poner freno a la inmigración y controlar la llegada de extranjeros a una región que ya se siente desbordada. Convencido de que «estamos en una situación realmente al límite de lo que podemos soportar», Revuelta afirmó ayer que no descarta proponer en octubre una serie de medidas para que los logroñeses «no pierdan derechos» frente a los inmigrantes, lo que se podría solucionar desde su punto de vista con una mayor financiación por parte del Gobierno central «para hacer frente a los crecientes servicios básicos que conlleva el aumento de población».

El alcalde logroñés comparte la opinión de Sanz acerca de que «el que más tiempo lleve, más derechos tiene, porque los logroñeses se merecen que su trabajo, su dedicación y sus impuestos no les hagan perder ni un solo derecho».

El alcalde realizó estas declaraciones durante la primera sesión del Debate sobre el Estado de la Ciudad, iniciativa pionera en el municipalismo español que Logroño celebra por cuarto año. Para el regidor, la regularización de inmigrantes realizada por el Ejecutivo de Zapatero y el «papeles para todos» es un «error», porque se da a entender «que tú vienes de cualquier forma y luego te legalizarán», lo que juzgó como «peligroso». Añadió que no es el ministro Caldera el que tiene «que pagar los servicios sociales, ni el mayor gasto sanitario, ni educativo» y que «no hay derecho a que los Ayuntamientos no recibamos dinero para poder dar el servicio que todo el mundo merece».

Los argumentos los apoyó con cifras. Revuelta precisó que en el último año la capital riojana ha crecido en 3.600 personas, de las cuales 3.250 eran inmigrantes, el 89 por ciento. Lo que supone que en una localidad de 146.000 habitantes ya haya «17.800 extranjeros, lo que lleva a un cambio en el planteamiento de la ciudad». Por todo ello, exigió al Gobierno de Zapatero mayor rigor, que asuma las responsabilidades y una adecuada financiación a los Consistorios.

Por su parte, el alcalde de la capital riojana aseguró que no tiene prevista una subida de impuestos para costear los servicios. Y apuntó que Logroño asume, según datos de la Federación Española de Municipios, un 30 por ciento de «nuestro presupuesto de gasto corriente» correspondiente a «servicios que no tenemos que pagar nosotros», por lo que considera que «estamos legitimados para pedir una mayor financiación».

El PSOE denuncia «xenofobia»

Las reacciones de la oposición no se hicieron esperar. El portavoz socialista, Tomás Santos, calificó el discurso como «xenófobo», «grave» e «incierto, porque con el PP en Madrid vino a Logroño más del 85 por ciento de la inmigración», mientras que el Partido Riojano cree «algo peligroso» el discurso.