El buque Audaz de la Armada, frente a la isla italiana de Lampedusa - Efe

El alcalde de Lampedusa, a ABC: «Aquí no sabemos absolutamente nada del buque Audaz»

Lamenta la descoordinación de los Gobiernos español e italiano en esta crisis

Corresponsal en RomaActualizado:

«No creo que la nave española Audaz haya venido a Lampedusa a darse un baño, han venido a recoger inmigrantes, pero aquí no sabemos absolutamente nada», dice desahogándose con ABC Salvatore Martello (64), de izquierdas, popular alcalde de la isla, donde tiene un conocido hotel.

Le parece surrealista y paradójico lo que está ocurriendo con la nave militar española, anclada frente a Lampedusa, y hace una seria denuncia: «Hay una instrumentalización de lo que está sucediendo con el problema de la inmigración. Italia pide que haya una implicación de todas las naciones europeas para repartir los inmigrantes, y después cuando llega una nave española para recoger las 15 personas que les tocan y llevárselos a España, nadie hace nada, nadie habla y ninguno adopta decisiones».

Con estas palabras es clara su andanada contra el todavía ministro del Interior, Matteo Salvini. Pero tampoco entiende el alcalde de Lampedusa la actuación del Gobierno español, al mandar en el último momento, cuando el desembarco de los inmigrantes del Open Arms era una realidad: «Mandar una nave militar es una operación inútil que no tenía ningún sentido. Pero no creo que el Audaz haya llegado aquí por su cuenta. Cabe imaginar que ha tenido que haber contactos entre los dos Gobiernos para que esta nave se presente aquí».

Pasan los días sin decisión

Salvatore Martello denuncia la falta de coordinación entre España e Italia y se lamenta de que pasen los días sin que nadie les comunique alguna decisión: «No nos dice nada el Gobierno español y tampoco el italiano. Nos tienen al margen de esta operación. Yo no sé si ha habido alguna comunicación entre los dos Gobiernos, si han hablado para ver qué había que hacer. La realidad es que ahora no se autoriza el transferir los inmigrantes».

Se extiende el alcalde en tratar de buscar una razón para esta situación del Audaz, pero al final reconoce que «esto no tiene ni pies ni cabeza»: «Todo esto es absurdo y paradójico. El dato que nosotros constatamos es que el Gobierno español decide de repente que se tenía que recoger a todos los inmigrantes del Open Arms, y luego llega el navío militar para cargar una parte, pero ahí sigue: lleva días anclado delante del puerto de Lampedusa.

No entendemos nada». Es una imagen espectacular y fuera de lo común en la isla, por lo que el alcalde echa mano de la ironía y con una sonrisa dice: «No estamos en una situación de guerra ni esperamos que nos ataquen».

Cuando insistimos que esta situación es difícil de entender, pero que habrá alguna razón para mantener una nave militar fondeada delante de Lampedusa durante días, el alcalde vuelve a mezclar ironía y palabras de protesta: «Lo quisiéramos comprender también nosotros. Si hay un problema que nos lo digan. Pero no se entiende que haya una nave dispuesta a embarcar inmigrantes y no pueda hacerlo porque están bloqueados. Esta es una cosa espeluznante. Cada uno va por su lado. Aquí no se entiende nada».

«No se comprende nada»

El alcalde nos desmiente que el Audaz no pueda entrar en el puerto de Lampedusa, como ha dicho algún medio. Es otro el inconveniente que ve el alcalde: «El problema puede estar en que el centro de Lampedusa es un “hotspot”, un primer lugar de acogida y reconocimiento, pero luego los inmigrantes son trasladados a otros centros y se examina, por ejemplo, si tienen opción al derecho de asilo.

El riesgo ahora es que sean transferidos a otro centro sin embarcarse en la nave militar española. Pueden pasar otros días, llevarlos a Sicilia y luego el Audaz tendría que ir a Sicilia a recogerlos. Pero aquí no se comprende nada».

Salvini, ni pío

El alcalde lamenta que no haya «ninguna indicación de las instituciones»: Matteo Salvini, siempre muy activo en las redes sociales, ahora no dice ni pío sobre esta situación surrealista. Callan también otros ministerios directamente implicados en esta crisis. Y calla igualmente España, se lamenta el alcalde.