Un alcalde acusa a su antecesor socialista de falsear certificados para vender suelo verde Asegura que las operaciones sumaron más de un millón de euros

El regidor de Fuente Palmera (Córdoba) afirma que los certificados que se enviaban al registro de la propiedad cambiaban la calificación del terreno o su ubicación

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

ROSA G. NARANJO

FUENTE PALMERA (CÓRDOBA). El alcalde de la localidad cordobesa de Fuente Palmera, el independiente Manuel García, compareció ayer para explicar el procedimiento de venta de suelos verdes y dotacionales que realizó el Ayuntamiento entre los años 1999 y 2003 y que él ha denunciado en el juzgado al entender que se perdieron más de 21.000 metros cuadrados, culpando de ello a su antecesor en el cargo, el socialista Antonio Guisado.

García señaló que, en total, el Ayuntamiento vendió 8.345 metros cuadrados de suelo verde y 12.725 de suelos dotacionales de carácter público, por los que obtuvo unos ingresos de 1.079.085 euros. Algunos tenían un destino prefijado, como el dotacional de la unidad de ejecución FP-04 para la ampliación del colegio Inmaculada Concepción y que se han perdido, siempre según su versión.

Sólo un acuerdo del Pleno

La mayor parte de estas ventas se realizó por convenios con los compradores y tan sólo en una ocasión existe un acuerdo del Pleno para la enajenación de uno de estos solares. Se trataba de un terreno de 1.500 metros cuadrados de suelo dotacional que, tal y como denunció en su día, se vendió mediante subasta a la empresa propiedad del alcalde de La Carlota, el también socialista Francisco Pulido. Éste negó, la semana pasada, que el proceso fuera irregular, aunque no pudo aportar pruebas concluyentes, tan sólo una copia del registro de la propiedad donde se especifica que el suelo es edificable.

Según la versión del alcalde denunciante, siempre hubo «buena fe de los compradores». Para avalar esta afirmación explicó que «el registrador de la propiedad nunca registraría un suelo catalogado como verde o como dotacional, así que se emitían certificados, por parte del Ayuntamiento o de su secretario, Carmelo Tubío (también denunciado), en los que se afirmaba que el suelo tenía una calificación distinta a la real o bien se cambiaba de ubicación».

El caso es que «en cada momento se usa una figura distinta, aunque lo claro es que se han tenido que emitir documentos de los cuales nosotros tenemos muy pocos; estos documentos formaban parte de este engaño que ha enredado a los promotores urbanísticos también», concluyó García.

Siete compradores

Hay casos en los que «el mismo día que el Ayuntamiento formalizaba el convenio de venta se daba la licencia de obras y certificados». Que se conozca hasta ahora, hay siete compradores entre empresas y particulares.

De las unidades vendidas por el Ayuntamiento de Fuente Palmera, cuatro están construidas, tres no lo están y el resto posee diferentes unidades de ocupación.

Aproximadamente el 70 por ciento de los más de 21.000 metros cuadrados, que el alcalde actual jura y perjura que han «desaparecido», se formalizó mediante la suscripción de un convenio urbanístico. En unas ocasiones se realizaba con una empresa y en otras con particulares en operaciones que reportaron unos ingresos superiores al millón de euros.