Albert Rivera, en un ejercicio de entrenamiento con una futbolista del Madrid CFF
Albert Rivera, en un ejercicio de entrenamiento con una futbolista del Madrid CFF - Efe

Albert Rivera se viste de corto por el deporte femenino

El presidente de Ciudadanos propone prohibir por ley las cláusulas antiembarazo e impulsar un plan nacional para equipar a las mujeres deportistas con los hombres

San Sebastián de los Reyes (Madrid)Actualizado:

En pocos ámbitos se refleja la desigualdad entre hombres y mujeres como en el deporte y, en concreto, en el fútbol. La Liga masculina de España es la mejor competición doméstica del mundo, mientras que la femenina —profesionalizada hace apenas dos años gracias al patrocinio de Iberdrola— está muy por debajo de otras como la estadounidense, la francesa, la alemana, la inglesa, la sueca... El presidente de Ciudadanos (Cs), Albert Rivera, ha apuntado hoy que el deporte necesita un plan a nivel nacional para combatir las diferencias existentes y está decidido a impulsarlo.

Esta mañana ha visitado el Estadio Matapiñonera, en San Sebastián de los Reyes (Madrid), donde entrenan las futbolistas del Madrid CFF; 13º en la Liga Iberdrola tras su regreso a la Primera División del fútbol femenino. Tras una breve charla informal con directivos del club, a los que Rivera ha reconocido como «héroes» por su apuesta por del deporte femenino, el líder de Cs se ha comprometido a prohibir por ley las conocidas como cláusulas antiembarazo.

Estas condiciones se incorporan en los contratos de algunas deportistas de élite, que para firmar con cierta marca o con ciertos clubes se ven obligadas a comprometerse por escrito a no ser madres durante su vida deportiva. Una clara discriminación respecto a los hombres.

«Me comprometo a pelear un plan nacional del deporte para que el deporte femenino se equipare en resultados, recursos y reconocimiento social al masculino», ha expresado Rivera a pie de campo, mientras entrenaban las jugadoras del Madrid CFF. No obstante, el presidente liberal no ha querido limitar el problema al mundo del fútbol, que monopoliza mediáticamente el deporte en nuestro país, sino también a los «deportes minoritarios».

Deportes minoritarios

En ellos, ha denunciado, «hay miles y miles de federados que tienen literalmente que comprarse un bañador, un albornoz o la equipación de su equipo porque no hay recursos suficientes en los clubes». Rivera, amante y practicante de la natación, lo sabe de primera mano.

En esa estrategia, para generar nuevos ejemplos como «Carolina Marín, Lydia Valentín o Garbiñe Muguruza», Rivera ha pedido que el Estado «se ponga las pilas» y que las comunidades autónomas y los ayuntamientos se coordinen y trabajen de la mano para la consecución de la equiparación del deporte masculino y femenino.

Rivera ha reclamado también la equiparación de premios, primas y dietas entre los deportistas con todos los fondos de proveniencia pública. No así en el caso de los premios privados, donde considera que no se puede decidir «cuánto se le paga a cada deportista».

Ha acompañado a Rivera su candidato a presidir la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, que ha recordado cómo la última final de Copa de la Reina — en la que la Real Sociedad se impuso al Atlético de Madrid— logró tener una gran repercusión. En el avance hacia una sociedad igualitaria, Aguado ha apelado a introducir cambios desde la educación para concienciar a niños y niñas de que el deporte puede ser un elemento clave para alcanzarla.

La espuela de Rivera

Aguado se ha comprometido a vincular el deporte con la salud y ha adelantado que si su formación lidera el próximo gobierno autonómico, unirá las Consejerías de Sanidad y de Deporte para combatir la obesidad infantil, el sedentarismo y la desigualdad entre niños y niñas. También ha prometido que en los colegios habrá al menos tres horas de Educación Física para que los niños hagan deporte en sus escuelas.

Tras las palabras, ha llegado el momento del deporte. Dos jugadoras del Madrid CFF han regalado sendas camisetas a Rivera y a Aguado, que no han dudado en vestirse de corto y realizar algunos ejercicios de posesión de balón con las futbolistas. Rivera, algo más suelto con el balón que su compañero de partido, hasta se ha permitido el lujo de devolver un pase de espuela.