Aguirre compara el asalto a la sede del PPC con «la Alemania de 1933»

El Gobierno lamenta que la Generalitat haya «sucumbido a la deriva radical» tras el escrache de ayer en Barcelona

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La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, ha condenado el intento de ocupar la sede del PPC por parte de una organización afín a la CUP y ha comparado el ataque con «la Alemania de 1933». «Las imágenes del asalto nos llevan a la Alemania de 1933. Es la prueba de que todos los totalitarismos acaban siendo idénticos», ha escrito Aguirre en su cuenta de Twitter sobre el ataque ocurrido esta mañana a la sede central del PPC.

Una treintena de miembros de Arran, organización juvenil de la izquierda anticapitalista afín a la CUP, han intentado «ocupar» el edificio en Barcelona para exigir un referéndum de autodeterminación, una acción apoyada por la diputada de la CUP Anna Gabriel y el exdiputado David Fernàndez.

Para Aguirre, el ataque «es la prueba de que todos los totalitarismos acaban siento idénticos». Además, ha señalado en otro tuit que todos los demócratas deben condenar «con contundencia» el asalto «por miembros de la CUP».

Por su parte, el gobierno ha lamentado el asalto anticapitalista y ha criticado la influencia política de la CUP y el hecho de que hasta la Generalitat haya «sucumbido a la deriva radical». En ese contexto, la vicepresidenta Santamaría ha instado a «romper» esa dinámica porque «con los antisistema no se va a ningún lado».

En el declaraciones en el Congreso, donde ha asistido a un homenaje a la figura del socialista José Antonio Alonso, la vicepresidenta ha indicado que el asalto de la sede del PP de Barcelona pone de manifiesto «la radicalidad en la que está instalada la CUP en Cataluña». A su juicio, los anticapitalistas «llevan una dinámica de marcar un cambio de modelo social», pero «el problema es que la Generalitat está sucumbiendo a esa deriva radical» hasta el punto de que la CUP «marca los tiempos» y debates tan trascendentales como la elaboración de los presupuestos catalanes.

Sáenz de Santamaría ha enfatizado que «con los antisistema no se va a ningún lado», por lo que espera un posicionamiento por parte de la Generalitat: «Pediría a la Generalitat que, de una vez por todas, rompa con un partido que impide la libertad de expresión, que no cree en la democracia y que no respeta la libertad de los demás para hacer política».

Mientras, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha condenado la protesta. «Cualquier acción que intente limitar la actuación de cualquier grupo político es absolutamente condenable», ha dicho Puigdemont en Boston durante su viaje oficial a EE.UU., según un comunicado. El presidente ha llamado a los que «tiene estima por el proceso político que vive Cataluña que es impecablemente democrático y pacífico» para que respeten la voluntad de la mayoría de catalanes. A juicio de Puigdemont, esa mayoría quiere hacer «las cosas bien, dialogadas, con convivencia y en positivo, respetando todas las opiniones».

Por eso, en referencia a la acción de Arran de este lunes ha afirmado que «no sólo no ayudan sino que dan argumentos a aquellos que no quieren dar ninguna oportunidad al diálogo y a la negociación» entre Catalunya y España. «No es el bueno camino. Es un error. Solidaridad absoluta», ha zanjado en referencia al PP de Cataluña.