El agua del Pirineo llega a los hogares de otros 35.000 vecinos del entorno de Zaragoza

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Y. A.

ZARAGOZA. Alrededor de 35.000 vecinos del entorno de Zaragoza beberán agua de calidad procedente del Pirineo aragonés. Ayer, se firmó un acuerdo entre los 22 municipios que se beneficiarán de esta iniciativa y la sociedad estatal Aguas de la Cuenca del Ebro, entidad dependiente de la Confederación Hidrográfica del Ebro y encargada de gestionar los recursos hídricos de la Cuenca.

Gracias a este nuevo convenio, estos municipios verán mejorada la calidad del agua de boca en un 50 por ciento. Pedrola, Remolinos, Boquiñeni o Novillas son algunas de las localidades que comenzarán a recibir, en el plazo de 10 días, agua de las montañas aragonesas, a través del sistema Yesa-Bardenas.

Eso sí, hasta que el recrecimiento de Yesa no sea una realidad, estos municipios sólo recibirán agua de calidad cuando sea sobrante. Además, deberán pagar 8 céntimos por cada metros cúbico que reciban.

Problemas cotidianos

En la zona, han recibido la noticia con gran alegría. El presidente de la comarca y alcalde de Remolinos, Alfredo Zaldívar, explicó que estas localidades llevaban más de 30 años sin «poder probar agua del grifo».

Era en la vida cotidiana donde más notaban los inconvenientes del agua. Manchas de cal en la ropa, tubos de la calefacción cegados o electrodomésticos estropeados a causa de la acumulación de cal son algunas de las consecuencias que llevan sufriendo décadas estos vecinos.

Establecimientos como bares o restaurantes eran de los más perjudicados por la situación. «Tenían que cambiar todos los años las cafeteras o los lavavajillas porque la cal acababa por taponarlos por completo», apuntó Zaldívar, que añadió que la cantidad de cal era tal que «los pantalones, al sacarlos de la lavadora se tenían en pie».

Con este nuevo convenio, tanto la capital aragonesa como los municipios de su entorno pueden beber agua más pura y de calidad.