Los afines a Errejón critican que el pacto de Iglesias con anticapitalistas llevaría a un Podemos menos plural

La candidatura de Rita Maestre limita el efecto del pacto, cree que esa fórmula condenaría a Podemos a ser un partido «más estrecho» y lo tilda de ejemplo de vieja política

MadridActualizado:

Las cartas están marcadas y boca arriba. Los distintos modelos que confrontan en Podemos ensayan en Madrid lo que sucederá en Vistalegre en la segunda asamblea ciudadana, que desde el entorno de Pablo Iglesias se quiere celebrar ahora «cuanto antes».

La estructura, el discurso y la estrategia del partido están en juego entre el modelo que abandera Íñigo Errejón y el que lidera Pablo Iglesias. En la noche del viernes se hizo efectiva la anunciada unión entre el sector pablista en Madrid, agrupado en torno a la candidatura de Podemos Escucha, y los anticapitalistas en torno a Reinicia Podemos. Aunque desde Escucha se incide en que por el momento se trata de un acuerdo «político-organizativo», reconocen que tras ese acuerdo vendrán otros. «Existe un recorrido lógico en el que iremos de la mano», señala María Espinosa, diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid.

El primer paso del acuerdo consiste en transaccionar documentos programáticos entre ambas candidaturas. La votación se realiza desde el lunes al miércoles de la próxima semana. Y el siguiente paso será cristalizar una candidatura conjunta entre Ramón Espinar y Miguel Urbán e Isabel Serra, rostros visibles de Izquierda Anticapitalista. Pero ya hoy las dos candidaturas harán visible su entendimiento participando juntos en un torneo deportivo solidario que se organiza en el distrito de Villaverde.

Desde Podemos Escucha se considera que el acuerdo les aporta una ventaja casi decisiva sobre la candidatura errejonista, que tiene en Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento de Madrid, el rostro visible. Espinosa considera que «este acuerdo crea un proyecto ganador» porque es capaz de aglutinar «la variedad que hay en Podemos».

Por contra, desde Adelante Podemos se ven por delante y confían en que la imagen de Maestre entre las bases será decisiva para imponerse a Espinar. «Anticapitalistas no es lo que era en 2014», señalan desde Adelante, que apuntan a su fragmentación. Apuntan también como «muy sintomático», y creen que a la larga será decisivo, como destacados pablistas como Miguel Vila, Tania Sánchez y todo el sector que arrastra de IU Madrid hayan sumado fuerzas con ellos «viendo la deriva del otro sector». Además de gozar del apoyo de Equo.

Pero la respuesta oficial al pacto entre pablistas y anticapitalistas la dio ayer el portavoz de la candidatura, José Manuel López, que resaltó que el pacto no tiene ningún efecto movilizador especial al ser algo ya esperado. «Es un acuerdo que conocíamos de antemano», señaló, además de llamar la atención sobre que «el sector más oficialista y el más antioficialista se pongan de acuerdo».

López, cuyo puesto como portavoz en la Asamblea de Madrid se está viendo cuestionado desde la candidatura de Espinar, que busca hacerse con el puesto, apunta que si el es portavoz es «porque hicimos unas primarias», y que la rotación de cargos estaba contemplada siempre que sea desde el punto de vista de la valoración del trabajo. Aunque desde Escucha y Reinicia aseguran que no se ha hablado oficialmente de ese extremo, fuentes de ambas candidaturas dan por buena la posibilidad de que la portavocía en la Comunidad de Madrid fuese para Espinar y que éste dejase la que ostenta en el Senado a un representante de IA. Se maneja el nombre de Isabel Serra, que pasaría a ser la senadora por designación autonómica y portavoz.

Estas componendas recibieron ayer el reproche de la otra candidatura. López lo definió como «un acuerdo de mesa camilla para lograr espacios de poder». Otras personas de su equipo opinan en primer lugar que el pacto con IA no será suficiente, porque goza de mayor visibilidad que la que corresponde a su fuerza real: «Tiene más cargos públicos que bases, están sobrerepresentados», asegura una persona de la candidatura. Además creen que esas demandas de cargos «les hace daño y les genera contradicciones internas».

En ambas candidaturas hay voces que coinciden en apuntar que el sentimiento general en las bases es que visibilizar un conflicto abierto entre Iglesias y Errejón es muy negativo para la formación. Por eso en la candidatura de Maestre se defiende que el secretario político siga manteniendo una postura de no injerencia, en contraposición al apoyo más explícito que Iglesias ha mostrado hacia Espinar y hacia las consideraciones programáticas de Anticapitalistas. El movimiento de Urbán ha logrado pactar con Espinar un documento en el que se recogen algunas de sus principales demandas, entre las que destacan la limitación a la acumulación de cargos y una serie de contrapesos que buscan limitar el poder del secretario general. En el consejo ciudadano autonómico solo podrá haber 13 cargos públicos de un total de 34 miembros. Y se crea la figura del portavoz de ese órgano, que será mujer si el secretario general es hombre, y viceversa.

En esencia, lo que el pablismo abraza ahora es el modelo que Iglesias rechazó en la asamblea fundacional y que ahora hace suyo con vistas a la próxima Asamblea. Una muestra más de la alianza de facto que ha fraguado con los anticapitalistas desde que eligió a Pablo Echenique como secretario de Organización.

Madrid, el primer paso

Fue el propio Urbán quien en la noche del viernes reconocía el proceso madrileño como pieza clave para la contienda estatal. «El siguiente paso es ganar los documentos. Hay que preparar una campaña para poner encima de la mesa que es necesario ganar para desde Madrid desbordar Vistalegre», señaló. La alianza fraguada en Madrid podría volver a repetirse. «Cambiar Madrid no es suficiente si no ganamos el estatal. Reinicia Podemos continúa para ganar Vistalegre II. Tenemos que celebrar un gran encuentro estatal en donde podamos decir cómo ganar, donde volvamos a hablar de procesos constituyentes, de la deuda, de políticas en mayúsculas. Si conseguimos que estos documentos sean los más votados, vamos a marcar el Vistalegre II».

López, recogió ayer el guante y señaló que «lo que necesita Podemos es ensanchar la propuesta y mirar hacia fuera», y que el acuerdo entre Espinar y Urbán, como primer paso de la alianza estatal, «estrecha bastante la lógica de Podemos, porque lo coloca en un eje permanente de izquierda-derecha. Nosotros somos arriba-abajo». Valoró incluso el acuerdo como ejemplo de «cultura muy antigua, de vieja política, mirándose hacia dentro».

El portavoz de Adelante cree que el problema de Podemos desde diciembre es no haber sido capaces de conectar hacia fuera «todo lo que habríamos necesitado», y apunta a que el debate es una discusión sobre «qué tipo de Podemos queremos, si uno más estrecho y vieja política o un Podemos más ancho y que capte más gente». Y señaló a su apuesta en ese segundo espacio, frente al pacto de las otras candidaturas: «Nos estamos jugando si nuestro partido es un espacio plural o estrecho. Dentro de lo estrecho no se puede hablar. En lo ancho entra lo estrecho, pero en lo estrecho no entra lo ancho».

En la discusión que el partido vive entre calle o institución o discurso duro frente al amable, las posiciones también están muy definidas. María Espinosa señala que la seña de su pacto con Reinicia es un acuerdo político que «politice el dolor», que «no solo trabaje en lo institucional porque hoy por hoy desde las instituciones no se cambian las cosas». Y señala que «esa es la principal diferencia» con la candidatura de Maestre, López y Tania Sánchez. Además de un proyecto «que no se rinda ante el PSOE y sin complejo a dar miedo».

López replica que «esto no va de blando o de duro. Yo soy muy radical. Pero soy muy educado, si no lo fuera mi madre se enfadaría». Desde Adelante se intenta superar esa dicotomía. «Nosotros tenemos una propuesta muy radical, que conecte la institución y la calle, porque volver a dividir estos conceptos es volver a lo que teníamos antes del 15-M». Y frente a los intentos por sustituir a López se contrapone que «si ganamos, como parece, vamos a tener espacios para que todo el mundo venga».

El resultado en Madrid sigue siendo una incógnita pese a este acuerdo. Urbán advirtió durante la Asamblea a los suyos: «que nadie se crea que pactando con Escucha vamos a ganar. Hay que pelear voto por voto». En la candidatura errejonista relativizan absolutamente el efecto que esa alianza podría tener a nivel estatal ya que consideran que Anticapitalistas está «muy radicado en Madrid». Pero ni siquiera consideran que el pacto en la Comunidad les sitúe en una posición de ventaja, y entienden las palabras de Urbán como un reconocimiento de ello. «Han estado jugando a que 2+2 eran 4 y a lo mejor son 2».

Su estrategia de ahora en adelante va a ser tratar de provocar un esfuerzo de movilización entre los inscritos menos activos, un espacio muy amplio en el que creen que la imagen de Maestre cuenta con mucha mejor aceptación que la de Espinar.