Ada Colau, durante el pleno extraordinario del Ayuntamiento en el que el gobierno de Barcelona en Comú
Ada Colau, durante el pleno extraordinario del Ayuntamiento en el que el gobierno de Barcelona en Comú - EFE

Acusan a Colau de «engañar» con su eléctrica municipal

Los ecologistas critican que venda como energía verde la de una incineradora

BarcelonaActualizado:

Cortocircuito en la eléctrica de Colau. La alcaldesa de Barcelona consiguió el pasado domingo ver cómo la comercializadora municipal de energía renovable que tanto había anunciado se ponía en marcha después de años de trámites y también de obstáculos de las grandes eléctricas del país, que recibieron con reticencias la medida. Ahora, las entidades ecologistas, las que más tendrían que alegrarse de Barcelona Energía (BE) -como se ha bautizado la empresa-, son las que ponen en cuestión el proyecto.

El motivo es que el proyecto que se vanagloria de vender energía verde comercializa, además de la que se genera en placas solares, la que procede de la incineradora Tersa, propiedad del Ayuntamiento y del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Según las entidades ecologistas, la energía que bautizan como «negra» supone el 99% de la que la nueva compañía vende.

«Gato por liebre»

«Es un engaño querernos colar como verde la energía negra que se crea contaminando, quemando residuos. Es darnos gato por liebre», defiende a ABC Jordi Bigues, uno de los portavoces del Centro de Ecología y Proyectos Alternativos (CEPA). Ellos junto a más de treinta entidades ecologistas y vecinales han firmado una declaración en la que exigen al Ayuntamiento que no se comercialice con energía procedente de la incineradora. Ayer se manifestaron a las puertas de la incineradora y no descartan denunciar el caso.

Bigues denuncia que el Ayuntamiento camela con la cuestión utilizando «cortinas de humo», como la palabra «verde» o la «energía de proximidad» y ocultando que ésta también procede de la incineradora.

Además, el CEPA denuncia que este proyecto, con las condiciones actuales, contradice los objetivos del programa electoral de BComú, muy ecologista, y que pretendía, según recuerda el CEPA, dejar de llevar residuos a la incineradora y apostar cada vez más por el reciclaje. El caso «es una vulneración de las prioridades que tienen que poner en práctica las instituciones públicas: reducción, reutilización y recuperación material de los residuos antes de que la incineración y vertido», sentencian las entidades.

Desde el Ayuntamiento de Barcelona niegan a ABC este extremo y se limitan a asegurar que la energía tiene «garantía de origen 100% renovable y limpia certificada por el Ministerio de Industria».

Demagogia

En una línea similar a la de las ecologistas, el grupo de Cs en el Ayuntamiento de Barcelona también lamenta que «Colau engaña a los barceloneses con su empresa eléctrica: no vende energía verde». Su concejal Santiago Alonso lamentó el populismo y la demagogia de la alcaldesa.

Ésta no es la primera crítica de la semana al consistorio por su gesticulación. Anteayer fue cuestionada la forma como el Gobierno, la Generalitat y el Ayuntamiento han abordado la llegada de los 60 rescatados en el mar por Open Arms. La plataforma Stop Mare Mortum denunció los excesivos gestos que han rodeado el caso y recordaron que actuar ante esto «no es una cuestión de caridad ni de buena voluntad».