El líder de Vox, Santiago Abascal, saluda a la Guardia Civil en el cuartel vitoriano de Sansomendi
El líder de Vox, Santiago Abascal, saluda a la Guardia Civil en el cuartel vitoriano de Sansomendi - ABC

Abascal respalda los abucheos contra Sánchez

El líder de Vox celebra el 12 de octubre en un cuartel de la Guardia Civil del País Vasco junto a dirigentes del PP y del PSE

BilbaoActualizado:

Las grandes movilizaciones de Barcelona y Madrid por el 12 de octubre no tuvieron réplica en el País Vasco. El mayor despliegue de banderas españolas se produjo en el acuartelamiento vitoriano de Sansomendi, donde la Guardia Civil celebró el día de su patrona.

Un acto en el que coincidieron diversos miembros de PP y PSE, así como personalidades no tan habituales de la actualidad política del territorio. Entre ellas, el líder de Vox, Santiago Abascal, que no pasó por alto los abucheos que recibió Pedro Sánchez durante el desfile de ayer. Críticas que el mandatario bilbaíno interpretó como un aviso de la ciudadanía hacia el presidente del Gobierno, al que a su parecer acusan de no convocar elecciones tras alcanzar La Moncloa con el apoyo de las fuerzas separatistas.

Al término de los actos que tuvieron lugar en la capital alavesa, el presidente de Vox exteriorizó su respaldo hacia los que este viernes mostraron su «indignación» contra Sánchez, que durante el desfile de Madrid por el 12 de octubre llegó a escuchar gritos de «traidor» y «okupa».

«El sentimiento de la ciudadanía»

En palabras de Abascal, las críticas recogen el sentimiento de la ciudadanía española contra un presidente que prometió acudir a las urnas una vez derrocara al Gobierno del PP: «Estoy de su lado», sentenció el conservador, que recordó que el PSOE alcanzó el poder gracias al apoyo de los radicales vascos y de «quienes han perpetrado un golpe separatista».

Acompañado también por el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra; y el delegado del Gobierno en la Comunidad Autónoma, Jesús Loza; Abascal volvió a desprenderse de la etiqueta de «extrema derecha» contra la que lucha su formación. De hecho, se mostró muy ambicioso de cara a la celebración de elecciones, en las que confía arrebatar votantes a «todos los partidos».