Irene Lozano junto a Toni Cantó en el primer pleno de la legislatura que ahora termina.
Irene Lozano junto a Toni Cantó en el primer pleno de la legislatura que ahora termina. - efe

Irene Lozano nunca tuvo la puerta de Ciudadanos abierta

Advierten a Sánchez que se equivoca si piensa que su fichaje puede ser un acercamiento, sino más bien al contrario: «es no saber qué pasó entre nosotros»

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La noche del jueves 15 de octubre no solo vibraron sin cesar los teléfonos de dirigentes y militantes del PSOE a cuenta del fichaje de Irene Lozano para las listas de su formación. En Ciudadanos, que ha asumido en sus filas a centenares de militantes de UPyD y a varios dirigentes, la noticia no pasó inadvertida.

El ciudadano de a pie podría pensar que el trayecto lógico era ese, de UPyD a Ciudadanos, y que recorrer el camino contrario al que realizó en su momento Rosa Díez era algo mucho más controvertido e improbable. Cosa cierta, a la luz del revuelo que el caso ha generado en las filas socialistas.

Pero, ¿tuvo alguna vez Irene Lozano posibilidades para entrar en Ciudadanos? No en vano, quien fuera su compañero en la candidatura «Renovadores UPyD» en las primarias del pasado verano, Toni Cantó, será ahora el número 2 de Ciudadanos en la lista por Valencia al Congreso de los Diputados.

La respuesta es clara. Y es no. No hacía falta que Albert Rivera lo contestase ayer de forma tan clara a preguntas de un periodista. La noche del jueves los dirigentes de Ciudadanos recordaban la crudeza de los episodios vividos con Francisco Sosa Wagner.

Cuando el candidato de UPyD a las elecciones europeas, ahora miembro del comité de expertos que redactan la propuesta de reformas democráticas e institucionales para Ciudadanos, planteó tras las elecciones europeas un acercamiento entre ambas formaciones, fue Lozano quién abanderó la negativa por parte de UPyD. El artículo que le dedicó afirmaba cosas como que iba a resultar «difícil que alguien te iguale en mezquindad».

Aquellas palabras, la dureza empleada contra Sosa, no se olvida en Ciudadanos. Cuando el diputado Martínez Gorriarán acusó a Lozano de haberse buscado «un pesebre confortable, el PSOE de los ERES falsos» y hablar de que esa era «la vocación de parásito político, vivir de los tontos», algunos de los dirigentes del partido naranja no podían evitar recordar el verano de 2014. «Se parece a lo que escribía ella cuando Sosa», manifestaba un alto cargo del partido.

«Nunca. Jamás se planteó que se pasase a Ciudadanos». Así de contundente se mostraba otro dirigente horas después de que saltase la noticia. Aprovechaban también para advertir a Sánchez: «No se si pretende buscar el centro o si considera que una persona puede definir la política entera de un partido, pero si piensa que es una forma de acercarse a Ciudadanos es que no conoce muy bien todo lo que pasó», planteaba otro miembro del equipo.

En las filas naranjas se le tiene gran estima a Sosa por la «coherencia y generosidad» de haber renunciado a su puesto como eurodiputado y trabajar luego para el programa de reformas de los naranjas. Además de que, no se oculta que sus tésis fueron un fuerte impulso para la formación frente a UPyD. Las palabras de Lozano contra él nunca se olvidaron en Ciudadanos e hicieron imposible cualquier acercamiento.