Mari Mar Blanco
Mari Mar Blanco - jaime garcía

España lleva a la ONU el relato de las víctimas del terrorismo

El Consejo de Seguridad oirá el miércoles a afectados de la barbarie etarra e islamista

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España quiere que las víctimas tengan un papel estelar en cuantas iniciativas internacionales se lleven a cabo para desmontar el discurso de los terroristas. Precisamente, en un momento en el que el autodenominado Estado Islámico (Daesh) ha desplegado en los cinco continentes toda su maquinaria de propaganda para reclutar muyahidines. Un asunto, el de las víctimas del terror, que el Gobierno va a llevar a la sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas prevista para el próximo miércoles.

Desde el 1 de enero, nuestro país ejerce como miembro no permanente de este organismo, y no quiere dejar pasar la oportunidad para dar voz a quienes de forma directa han sufrido el zarpazo de esta barbarie. Con el objetivo de que expongan sus reivindicaciones y, también, contribuyan a desmontar ese discurso perverso con el que los asesinos legitiman sus crímenes y, al mismo tiempo, despertar simpatías y captar seguidores.

La reunión del próximo 21 de octubre estará copresidida por los ministros de Asuntos Exteriores e Interior, José Manuel García-Margallo y Jorge Fernández Díaz, respectivamente, así como por la embajadora permanente de Estados Unidos, Samantha Power. Además, forman parte de la delegación española la directora general de apoyo a victimas del terrorismo, Sonia Ramos; Mari Mar Blanco, en su condición de presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo; Jana Gallardo, herida de gravedad en la masacre del 11 de marzo de 2004; y Tomás Fraga Martínez, que superó las graves lesiones sufridas en un atentado perpetrado en 2005 en Egipto.

España, referente

Durante la sesión, el titular de Interior expondrá la política del Gobierno sobre atención a las víctimas; la necesidad de una contranarrativa que desmonte la propaganda de los terroristas y las iniciativas para prevenir los procesos de radicalización. «España es un referente en la lucha por la protección de las víctimas», porque no se limita en dar una respuesta inmediata tras un atentado, subraya Sonia Ramos. Ha hecho de la necesidad virtud. De la misma forma que el haber sufrido especialmente el zarpazo del terror ha permitido a nuestro país adquirir mayor experiencia en la lucha contra esta lacra, por este mismo motivo también se ha convertido en un país pionero en la atención a las víctimas.

Tras la intervención de Fernández Díaz, y de las palabras que puedan dirigir a los presentes García-Margallo y la embajadora de EE.UU., se dará voz a las víctimas. Probablemente, Mari Mar Blanco planteará la necesidad de un estatuto jurídico internacional para este colectivo. Pero se pretende que en este Consejo de Seguridad expongan sus reflexiones e inquietudes víctimas de a pie, que no tienen detrás una organización. Jana Gallardo encarna el espíritu de superación. El 11-M le dejó graves heridas. Pero, lo peor, le arrebató para siempre a su novio. Tenía entonces 19 años. Hoy, a sus 30, es docente en la Universidad Complutense. El mismo coraje ha demostrado Tomás Fraga, un ingeniero industrial que en 2005 trabajaba para Unión Fenosa, en Egipto, cuando sufrió un atentado perpetrado por una fracción afín a Al Qaida. Superadas las secuelas, sigue trabajando, ahora en España.

Se escuchará, también, el testimonio de una activista nigeriana, Sandatu Mahdi, que defiende a las víctimas del abobinable Boko Haram, en un escenario en el que la condición de mujer conlleva convertirse en esclava sexual o la pena de muerte. Y no faltará el relato en primera persona de Pari Ibrahim, víctima kurda iraquí, integrante de una minoría religiosa.

Deshumanización

En opinión de Sonia Ramos, el relato de todos ellos será la mejor arma contra la deshumanización de los terroristas. «Para que esas personas, muchas de ellas menores, mujeres..., abran sus ojos y comprendan que cuando aprietan un mando a distancia, no están divirtiéndose con un videojuejo eliminando marcianitos, sino matando seres humanos».

No está previsto que de este Consejo de Seguridad salga una declaración institucional. Pero, de seguro, los miembros de este organismo tomarán buena nota y tendrán en cuenta las aportaciones de las víctimas para futuras políticas dirigidas a la defensa de sus derechos.